Este pescado cuesta la mitad que el bacalao, suele estar de oferta y es igual de bueno
Un pescado blanco y jugoso que puede costar varios euros menos que el bacalao
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El bacalao lleva años siendo uno de los pescados blancos más populares y consumidos en España. Está en recetas de toda la vida, como cuando se cocina al pil pil, o nos sirven un buen bacalao a la vizcaína. No podemos olvidar además que suele aparecer mucho en fechas concretas como la Semana Santa. Sin embargo el problema es que no siempre es barato. Dependiendo del formato, y la época, su precio puede subir bastante, y eso hace que no todo el mundo lo incluya con la misma frecuencia en la compra.
Por eso, poco a poco, muchos consumidores están empezando a fijarse en otras opciones. No tanto para dejar de comprar bacalao, sino para alternar y no gastar tanto. En ese contexto es donde desde hace algún tiempo no deja de mencionarse el fogonero, un pescado blanco que en la práctica funciona de forma muy parecida en la cocina, pero suele tener un precio más económico. No es un pescado de sobras conocido en nuestro país, aunque sí se lleva utilizando desde hace años fuera y también en productos preparados. Procede del Atlántico Norte, de aguas frías como las de Islandia o Noruega, y tiene una carne firme que funciona bien en la cocina diaria, tanto al horno como a la plancha o en guisos sencillos.
El pescado que cuesta la mitad que el bacalao y es igual de bueno
El motivo por el que el fogonero empieza a ganar terreno es bastante claro: el precio. La diferencia con el bacalao se nota, y bastante. Según el Observatorio de Precios de los Alimentos, el bacalao se sitúa en España en torno a los 14,4 euros por kilo en origen, aunque puede variar entre unos 12,8 y 17 euros según el mercado, con una media anual cercana a los 11,65 euros/kg. Pero esa cifra cambia cuando llega a la pescadería o al supermercado. En ese punto, sobre todo en el caso de los lomos desalados, el precio sube con facilidad por encima de los 20 euros el kilo e incluso puede acercarse o superar los 30 en algunas variedades o como decimos cuando por ejemplo, llega la Semana Santa, dependiendo del corte y variedad.
Frente a eso, el fogonero juega con otra ventaja. En lonja, los datos de la Autoridad Portuaria de Vigo lo sitúan entre 1,95 y 2,75 euros por kilo, una diferencia considerable si se compara con el bacalao desde el origen. Pero es que además, cuando llega al consumidor, sigue siendo un pescado barato. No es raro encontrar filetes en torno a los 7,85 euros/kg o lomos por unos 8,55 euros/kg en distribuidores especializados, lo que permite ahorrar varios euros en una compra habitual.
Que sea más barato no quiere decir que sea peor. La clave está en el consumo. El bacalao tiene mucha más salida, está en recetas de toda la vida y también en un montón de productos preparados, así que su precio se mantiene alto. El fogonero, en cambio, no es tan conocido y eso juega a su favor cuando llega a la pescadería. Y a nivel nutricional, las diferencias tampoco son grandes. Es un pescado blanco, con poca grasa y buen aporte de proteínas.
Cómo cocinar el fogonero para que quede jugoso
Una de las grandes ventajas del fogonero es que no obliga a reinventar la cocina. No hace falta aprender recetas nuevas ni técnicas complicadas. Si sabes preparar bacalao, sabes cocinar fogonero, pero además funciona bien a la plancha, en el horno, rebozado o incluso en guisos. También admite salsas sin problema y combina fácilmente con verduras, patatas o arroz.
Una opción sencilla, de las que funcionan entre semana sin complicarse demasiado, es prepararlo al horno con verduras.
Ingredientes
- 4 lomos de fogonero
- 200 gramos de tomates cherry
- 1 cebolla o 2 chalotas
- 2 dientes de ajo
- Un puñado de espinacas frescas
- Medio vaso de vino blanco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
- Perejil
Preparación
- Precalienta el horno a 200 grados. Coloca los lomos en una fuente y salpiméntalos. Añade la cebolla en juliana, los ajos laminados y los tomates cherry alrededor. Un chorrito de aceite de oliva por encima, el vino blanco y al horno.
- En unos 12 o 15 minutos estará listo, dependiendo del grosor del pescado. En el último momento puedes añadir las espinacas para que se hagan con el propio calor. Antes de servir, un poco de perejil fresco picado y listo.
El resultado es un plato ligero, rápido y muy parecido al que se consigue con bacalao, pero bastante más económico. No hay grandes secretos: buen producto, poco tiempo de cocción y no pasarse con el horno así que cada vez, más consumidores están empezando a incluir este tipo de alternativas en su compra semanal. No porque sustituyan por completo al bacalao, sino porque permiten alternar y ajustar el gasto sin renunciar al consumo de pescado, que por otro lado, no puede faltar en una dieta sana y equilibrada.