España
'Caso Zapatero'

Zapatero se desmarca de Julito Martínez y niega haber ordenado crear una offshore en Dubái: «No recuerdo ese almuerzo»

José Luis Rodríguez Zapatero compareció durante más de tres horas ante el juez José Luis Calama: admitió haber cobrado 490.780 euros de Julio Martínez Martínez, el empresario alicantino al que el juez considera su principal testaferro, pero se desvinculó de él con precisión quirúrgica. Sobre el restaurante Portonovo, donde según la investigación de la UDEF se acordó en enero de 2021 la creación de una sociedad offshore en Dubái para cobrar el 1% del rescate de Plus Ultra, Zapatero fue escueto: «No recuerdo ese almuerzo». Tendría que consultar su agenda. El dato, sin embargo, lleva semanas siendo de dominio público. Y en el sumario consta que fue su propia secretaria, Gertrudis Alcázar, quien dio las instrucciones para hacer la reserva.

La explicación que Zapatero ofreció al juez sobre cómo cobró casi medio millón de euros de Análisis Relevante, la empresa de Julito Martínez, generó una mueca de disgusto en el magistrado. El ex presidente precisó que conoce a Martínez desde 2011 y que a partir de 2020 realizó para él trabajos de «consultoría global» amparados en un contrato «verbal», y que esas labores se realizaban «en ocasiones de forma oral». Calama no se mostró muy convencido.

La UDEF tiene documentado que las facturas que justificaban esos pagos fueron coordinadas entre la secretaria de Zapatero y el contable de Análisis Relevante, con mensajes en los que ella preguntaba si las facturas estaban «ok así o si tengo que poner más importe» y negociaba conceptos, importes y trimestres de imputación.

«No recuerdo ese almuerzo»

El momento más llamativo de la declaración llegó cuando el juez se interesó por la comida en el restaurante Portonovo. Según la investigación de la UDEF, en ese almuerzo de enero de 2021 Zapatero y Julio Martínez acordaron la creación de la sociedad offshore en Dubái. Al día siguiente del encuentro, según recoge el auto, Martínez recibió un correo electrónico detallándole la documentación necesaria para constituir una sociedad en la zona franca dubaití. Zapatero respondió que «no recuerda ese almuerzo» y que tendría que consultar su agenda.

En el sumario consta que fue su secretaria, Gertrudis Alcázar, quien dio las instrucciones para la reserva. El ex presidente negó haber encargado la creación de ninguna sociedad offshore en ningún país y presentó ante el tribunal una autorización universal voluntaria para que pueda constatarse «la inexistencia de sociedades, dinero, productos financieros o cualquier activo con titularidad mía directa o indirecta», asegurando en un comunicado posterior que no tiene «absolutamente nada fuera de España».

El auto recoge que Zapatero y Julito Martínez mantuvieron un encuentro en el restaurante Portonovo. Al día siguiente, Tomás Guerrero Blanco envió un correo electrónico a Julio Martínez Martínez detallándole la documentación necesaria para la constitución de una sociedad en Dubái, «según lo conversado ayer», y poniéndole en contacto con los responsables de la zona franca para orientarle en el proceso de establecimiento y cumplimentación de la documentación pertinente.

El nombre de la sociedad

La sociedad finalmente radicada en Dubái se denomina Landside Dubai Fzco, aunque el auto también la menciona como Landside Middle East Fzco. Estaba participada al 100% por la sociedad española Idella Consulenza Strategica SL, administrada por Julito Martínez Martínez. Se adjuntó además un formulario denominado «New Branch Resolution», necesario para la apertura de una sucursal en Dubái de una sociedad extranjera.

Calama es explícito sobre la finalidad de la sociedad. La proximidad temporal entre la firma del contrato del 1%, el inicio de gestiones para constituir Landside y la ausencia de pagos en España apunta, según el magistrado, a que la sociedad offshore podría haberse creado para canalizar el cobro del 1% del rescate, evitando su trazabilidad en territorio español. Es decir, para cobrar los 530.000 euros fuera del alcance de la Hacienda española.

Zapatero creó la sociedad en Dubái para cobrar servicios prestados a multinacionales del Estado chino que están en la lista negra de Estados Unidos sin someterse a los controles de cumplimiento que tienen que aplicar los bancos en España. La utilización de una sociedad en los Emiratos Árabes Unidos permite recibir grandes sumas procedentes de ese tipo de empresas sin los filtros que los bancos españoles están obligados a aplicar y que, según subrayó el entorno de Martínez a El Mundo, restringen ese tipo de transferencias en España. Llegó incluso a presentar, como acredita el juez, un plan de negocio por el que la nueva sociedad de Dubái ganaría tres millones de dólares en cinco años.