España
AUDIENCIA NACIONAL

Villarejo asegura al juez que su intervención entre López Madrid y Pinto se limitó a ser un «psiquiatra»

Redondo asegura que fue a la consulta de la doctora porque Villarejo se lo pidió

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora TV en Telecinco. Antes en Mediaset Italia, Atresmedia y Moncloa. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Televisión en la Universidad Católica de Milán. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

El ex comisario José Manuel Villarejo declaró ante la Audiencia Nacional que su participación en el conflicto personal entre el empresario Javier López Madrid y la dermatóloga Elisa Pinto se redujo a que López Madrid lo usó «como psiquiatra sin pagarle honorarios».

Villarejo realizó estas declaraciones el jueves en el proceso judicial donde está acusado, junto a su socio Rafael Redondo y López Madrid, por un posible delito de cohecho.

El ex comisario, que únicamente contestó a las preguntas de su abogado Antonio Cabrera, relató que conoció a López Madrid en el verano de 2013, cuando un empresario que compartía planta en su grupo CENYT se lo presentó, mencionándole que «un amigo» tenía un problema.

Al enterarse del caso, Villarejo explicó que le pareció «el típico problema sentimental en el que dos personas se habían separado y una no había asimilado la ruptura».

El ex comisario hizo referencia a una grabación en la que se le oía decir que López Madrid «era bastante insistente» y explicó que este lo utilizó «como psiquiatra», evitando pagar «honorarios profesionales».

Además, negó haber recibido dinero por este asunto y haber proporcionado a López Madrid un «documento de encargo profesional con los servicios» que podía ofrecer desde CENYT.

Aconsejó a Elisa Pinto ir a su consultorio

Respecto a la visita al consultorio de Elisa Pinto, Villarejo declaró que, dado que López Madrid «continuaba insistiendo», le dijo que solo tenía dos opciones: «denunciarla o reconciliarse con ella». «En eso consistió mi contribución», resumió.

«El señor (López Madrid) manifestó: no quiero que se haga pública la relación, sería problemático para mi familia. Creo que es una persona razonable, le diré que pare y cuando comprenda que ya sé que es ella’», explicó el excomisario, refiriéndose a las supuestas llamadas que la dermatóloga realizaba al entorno del empresario desde teléfonos públicos y tarjetas prepago.

Según relató Villarejo, López Madrid le pidió que hiciera la visita acompañado de su abogado, a lo que respondió que era «un asunto muy delicado» del que no quería que su abogado «tuviera conocimiento».

Sin embargo, le recomendó no ir solo y llevar «algún testigo». «En ese momento, desafortunadamente para Rafael Redondo, entró en mi oficina a consultarme algo, y le dije acompaña a esta persona que va a tener un encuentro, para que actúes como testigo de que no sucederá nada inapropiado», explicó el excomisario.

En su testimonio, el socio de Villarejo, que también respondió únicamente a su abogado Antonio Tapia, confirmó que acompañó al empresario al consultorio de Pinto como «testigo» y porque Villarejo se lo solicitó.

Aseguró que «no firmó ningún contrato con CENYT» ni «pagó ninguna suma de dinero» por dicha intervención.

«Me ha metido en un problema»

El escrito de acusación presentado por la abogada de Elisa Pinto indicaba que Villarejo «expresó que reclamaría a Javier López Madrid una cantidad económica» como compensación por su actuación en el conflicto.

«Cuando termine todo, cuando le presente la querella a esta mujer y a todos los que la han apoyado, hablaré con él, con Javierito dame un poco de dinero, porque me has metido en un problema. Le diré: Amigo, daños y perjuicios», citaba el texto.

Consultado sobre este punto, Villarejo expresó que fue en un contexto de conversación informal como manera de expresar su «molestia» ante la situación: «Dije es increíble el problema en el que me ha metido esta persona por una relación que tenía con esta señora».

Villarejo insistió en que ese fue el motivo por el que mencionó pedirle daños y perjuicios. Una expresión que, según él, demuestra no haber cobrado por el encargo, pues no le va «a reclamar daños y perjuicios por un trabajo» que realizó.