España
Acceso a permisos y libertad condicional

Treinta etarras quedarán en semilibertad en cuanto Sánchez aplique el pacto con el PNV

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

Una treintena de etarras alcanzarían el régimen de semilibertad si se aplica el acuerdo de «progresión de grado» para presos de ETA negociado entre el Gobierno y el PNV. Se trata de los terroristas que actualmente se encuentran en régimen de segundo grado y que, según este criterio, accederían a beneficios penitenciarios. Esta situación permite, por ejemplo, disfrutar de un régimen de salidas diario y en fines de semana y una ampliación de permisos, además de abrir la puerta para obtener la libertad condicional.

En este régimen se encuentran, según las asociaciones del entorno carcelario de ETA, 29 presos de la banda, que se beneficiarían de una política más flexible. Además, estas organizaciones vienen reclamando en los últimos meses una revisión de la situación penal de hasta la mitad de los presos que cumplen condena en las cárceles españolas, unos 120, y que se encuentran en régimen cerrado, el más restrictivo. El Gobierno de Mariano Rajoy se negó a atender a estas reclamaciones.

Más de un centenar de presos solicitó al Gobierno de Mariano Rajoy la progresión a segundo grado.

La posible excarcelación de terroristas le ha estallado al Gobierno tras confirmar su intención de acercar a varios presos a cárceles vascas.

La ministra portavoz, Isabel Celaá, negó este viernes que ése sea el plan del Ejecutivo, aunque de una manera ciertamente ambigua: «El Gobierno no va a excarcelar a presos ni hacer progresión de grados; serán las Juntas de Tratamiento las que determinen cada situación», destacó. La polémica se basa en el comunicado emitido tras el encuentro, el jueves, entre PNV y PSE-EE, en el que se manifestaba el acuerdo por vincular la política penitenciaria con la «convivencia», con medidas como el «acercamiento» y también la «progresión de grado» de determinados terroristas.

El nuevo delegado de Gobierno en el País Vasco defendió la progresión de grado por la «convivencia».

De hecho, como ya informó OKDIARIO, esa es la apuesta del actual delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, quien mantiene una relación estrecha con la líder de los socialistas vascos, Idoia Mendia. 

Loza  considera-como así expresó reiteradamente antes de ser nombrado para el cargo-que los etarras merecen una «segunda oportunidad» con fórmulas como agilizar las «progresiones de grado» para acceder a la libertad condicional o aumentar los permisos.

El nuevo delegado es un firme defensor de la ‘vía Nanclares’, el procedimiento impulsado durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero para facilitar la reinserción de presos de ETA arrepentidos, y como comisionado de Convivencia en el País Vasco mantuvo distintos encuentros en las cárceles con interlocutores del colectivo de presos a quienes trasladó la necesidad de una política penitenciaria más flexible.

Entonces, ya manifestaba su vocación por trasladar a los presos, lo que ahora se ha plasmado en una de las primeras medidas del Ejecutivo de Sánchez, siempre, opinaba, en aras de la «convivencia». «Habría que combinar así la definitiva desaparición de ETA con la puesta en marcha de un camino, de un itinerario de reinserción de sus presos y huidos que facilitara la convivencia”, consideró en una ocasión.