España

Sánchez quiere mermar aún más la unidad nacional blindando en la Constitución competencias municipales

El PSOE no tiene ni la más mínima intención de reordenar ni racionalizar las competencias autonómicas. Es más, su plan pasa por aprovechar la reforma de la Constitución Española para reforzar ahora las competencias de los ayuntamientos.

Los socialistas tienen claro que piensan regular un refuerzo de las competencias propias de comunidades como la vasca o la catalana. Ya se lo han ofrecido a ambos territorios como regalos a cambio del apoyo político de los partidos separatistas. Unos regalos que quedarán plasmados en sus futuros estatutos de autonomía y que abarcarán, por ejemplo, la competencia plena sobre los presos.

Pero esa concesión, generará un efecto en cascada obvio en el resto de regiones, generando una descentralización aún mayor de la que ya soporta España.

Y, por si fuera poco, el PSOE está empeñado en blindar igualmente los poderes de los ayuntamientos por medio, precisamente, de la reforma constitucional. Los partidos nacionalistas y separatistas tienen una gran implantación en los entes locales de sus regiones, por lo que su apoyo político podría conseguirse con relativa facilidad.

El plan del PSOE consiste en configurar en la Constitución una autonomía local “fortalecida y sostenida”, tal y como la definen y recogen en sus propuestas para la nueva Carta Magna. La base de los principios sobre los que construirán este nuevo esquema de híper descentralización es la generación de un esquema blindado de competencias propias que vaya de la mano de más partidas de gasto con las que financiarlas. Porque quedará muy claro su principio de “suficiencia financiera”, con un especial apoyo, además, a los municipios rurales.

El combinado puede ser de más que difícil gestión. Y es que, si el autogobierno de las comunidades autónomas se va a incrementar, y, por otro lado, se va a generar una órbita de nueva descentralización hacia los ayuntamientos, ese nuevo esquema de cesión de poderes, funciones y competencias sólo puede salir de un lugar: del adelgazamiento aún mayor del Estado central. Es decir, que el Estado central aún perderá más protagonismo y capacidad de control sobre CCAA y ayuntamientos.

La dirección trazada por el plan constitucional del PSOE va, de este modo, en contra de los mensajes lanzados tanto por PP, como por Ciudadanos y Vox, partidos que han planteado abiertamente la necesidad de redefinir las competencias cedidas a las regiones para evitar las duplicidades, ineficacias y deslealtades actuales.

Los socialistas, por el contrario, cuentan con disparar, no sólo el actual autogobierno de las autonomías, sino que quieren ya generar un segundo rompecabezas en las ciudades.

Hay que tener en cuenta que esta pieza del rompecabezas territorial podría suponer un fuerte balón de oxígeno para los nuevos socios del PSOE. Y es que la dispersión territorial de partidos como Podemos les ha llevado a no tener poder efectivo más que en el entorno municipal. Un blindaje constitucional del poder local y un aumento de la suficiencia y fondos financieros adscritos a este propósito supondría de facto más poder para este tipo de partidos.