España

Puigdemont sabe dónde se esconde: en Bruselas admiten que «te pueden despedir si no hablas flamenco»

El país elegido por Carles Puigdemont para su huída de la Justicia española no ha sido azaroso. Los flamencos, tanto o más independentistas como el propio ex presidente de la Generalitat, dominan el país gracias, en gran medida, al poder que tiene su brazo político, el N-VA. En Bruselas, los propios ciudadanos lo reconocen: «Si no hablas flamenco, no puedes trabajar».

«Si no hablas flamenco, no puedes trabajar»

Así de claro hablan los francoparlantes belgas: «Estás un poco obligado a hablar flamenco si quieres trabajar», señala un joven belga de ascendencia africana que se ha visto en vueltas polémicas por este motivo. En Bélgica casi todos saben francés, pero el flamenco es la lengua dominante… y más discriminante.

De hecho, aunque prácticamente todos los ciudadanos entienden y hablan perfectamente el francés, en las zonas flamencas está muy mal visto.

«En zona flamenza, si uno de los empleados habla francés y un compañero le escucha, se lo dice al jefe, y le despiden»

«Incluso en algunas áreas, los francoparlantes, si tienen que ir, por ejemplo, a por papeles de la Administración, como el DNI o el Pasaporte, si uno de los empleados habla francés y un compañero le escucha, se lo dice al jefe, y le despiden», señala un trabajador belga, que explica que las afueras de Bruselas son de mayoría flamenca.

Sin embargo, en contra de lo que sucede en Cataluña, en Bélgica, aunque entiendan el francés, los ciudadanos flamencos no están dispuestos a hablarlo. «Si no hablas flamenco puedes meterte en problemas. Ellos no contestan. Dicen: no te entiendo, habla flamenco si quieres que te conteste», explica otro joven belga.

«Si no hablas flamenco puedes meterte en problemas»

«Ellos te entienden. Cerca de un 90% te entienden, pero simplemente no quieren. Es simplemente racismo», explica un ciudadano, que reconoce que es un racismo que te oblica a «hablar las dos lenguas (francés y flamenco)», de no ser así, subraya, «no podrás encontrar trabajo». «Y aquí, en Bélgica, los flamencos tienen el poder», recuerda apenado.

«Si eres belga y no hablas flamenco entonces no les gustas. Ellos no te darán trabajo y tendrás muchos problemas»

Por ejemplo, en una región flamenca, no puedes hablar francés. La gente en la Administración, no te contesta», reconoce otro belga, que explica que, aunque entiendan el francés te dicen: «Lo siento pero no te puedo contestar en francés, mi jefe me dice que no hable francés». «Es muy triste», se lamenta.

«Si eres belga y no hablas flamenco entonces no les gustas. Ellos no te darán trabajo y tendrás muchos problemas», comenta otro joven. «Si estás viviendo en una zona flamenca, mejor que hables la lengua local, flamenco. Si no lo hablas, mejor que hables inglés que francés», reconoce también otra mujer.