España
ENCUESTA DE DATA10 PARA OKDIARIO

PP y Vox consolidan su mayoría absolutísima a tres semanas de las elecciones andaluzas: 66 escaños

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

Mientras los partidos encaran la campaña electoral en Andalucía -que dará comienzo oficialmente el 3 de junio- las tendencias de voto se consolidan: el Partido Popular ganaría las elecciones (41 escaños), a distancia del PSOE (34), si bien dependería de Vox (25) para asegurar la gobernabilidad.

Los resultados se mantienen intactos desde la semana pasada, según la última encuesta de Data10 para OKDIARIO. Pero esta es la foto fija. Si se observa el comportamiento desde la convocatoria electoral se entenderá la importancia de la campaña.

Desde que Juanma Moreno disolvió el Parlamento y fijó las elecciones para el próximo 19 de junio, el PP ha retrocedido 4 escaños (del 35,5% de intención de voto al actual 33,1%). En este mismo periodo de tiempo, Vox -apostando por la potente candidatura de Macarena Olona- ha mostrado un comportamiento inverso y ha subido 3 (desde el 18,3% al 21,1%). El perfil de la evolución demoscópica empieza a presentar así un gran parecido con lo ocurrido en Castilla y León, donde Alfonso Fernández Mañueco ganó las elecciones pero con un resultado insuficiente para gobernar en solitario, lo que le obligó a negociar la entrada de Vox en el Gobierno para mantenerse en el poder.

Mayoría

De seguir esta tendencia, el objetivo de Juanma Moreno de lograr una mayoría suficiente para gobernar en solitario -sumar más que las fuerzas de izquierda, el modelo de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones del 4M- se desvanece. El conglomerado de PSOE, Adelante Andalucía (3) y Por Andalucía (6) apenas logra dos escaños más que el PP (43), pero determinantes para frustrar el Gobierno monocolor. En cualquier caso, PP y Vox sí tienen asegurada una amplia mayoría absoluta, pues ambas formaciones suman 66 asientos en el Parlamento de Andalucía y la mayoría está en 55. No existe posibilidad de una alternativa de izquierda que ponga en riesgo la reelección de Moreno.

En definitiva, la victoria del candidato popular parece asegurada pero, considerando la evolución de estas últimas cuatro semanas, y pensando que la campaña puede acentuar las tendencias, la estimación para el mismo día de la votación sería apretada, con un PP que rondaría el 29% del voto, un PSOE en el 27% y Vox, en el 26%.

Los socialistas observan con preocupación la desmotivación del electorado y son incapaces de remontar ni siquiera un escaño. Desde la convocatoria de elecciones, su resultado se ha mantenido inerte en los 34 diputados (un 27,2% del voto), apenas uno más de los que sacó Susana Díaz en 2018. Entonces, el PSOE atribuyó el mal resultado a la baja participación. Ahora, el candidato Juan Espadas tampoco revitaliza al partido y, con una movilización mayor, el balance es prácticamente el mismo.

Mientras, la amalgama de partidos comunistas sufre cierta inestabilidad. Por Andalucía ha perdido 1 escaño en este mes y Adelante Andalucía ha ganado 2. En la irrelevancia más absoluta se sitúa Ciudadanos, que no lograría ni un diputado, quedando así fuera de la Cámara autonómica tras ostentar el poder institucional con una vicepresidencia y cinco consejerías.

Campaña

Desde el inicio de la precampaña, PP y Vox han tratado de mantener las distancias. El mensaje de Moreno es que «de las elecciones tiene que salir un gobierno viable». Incluso ha avisado que tendrá líneas rojas que lo harán imposible si alguien intenta imponerle «otro tipo de agenda». Una barrera que sitúa en el Estatuto de Autonomía y en no dar pasos atrás en violencia de género ni contra el cambio climático.

El PP enfoca la campaña en la gestión al frente de la Junta, con un innegable balance de creación de empleo y crecimiento económico, y con medidas efectivas como la ambiciosa rebaja fiscal. El candidato replicará en Andalucía la deflactación del IRPF que Díaz Ayuso anunció también esta semana en Madrid, además de ampliar los beneficiarios de la reforma del Impuesto de Sucesiones.

Los populares buscan ensanchar su base de votantes del centroderecha, reconquistando a quienes se fueron a Vox, pero también a socialistas decepcionados con la gestión de Pedro Sánchez. El partido de Abascal, no obstante, es el que presenta una mayor fidelidad de voto (85,9%), mientras que la del PSOE apenas es del 67,9%.

Vox confía en disparar su resultado en campaña gracias al impulso de Olona, reforzada tras fracasar la maniobra de la izquierda para apartarla de la carrera electoral con la polémica de su empadronamiento. Confiada en sus posibilidades, la candidata ha llegado a decir incluso que la «disputa» por ser primero en las elecciones andaluzas es entre su partido y el PSOE.

A la desesperada, los socialistas han lanzado su estrategia de campaña contra Vox, llegando a vincular incluso a esta formación con el tiroteo de Texas. Moncloa ha ordenado movilizar a los ministros para tratar de insuflar oxígeno a Espadas y Sánchez tendrá una presencia continua en Andalucía pese a que su gestión lastra las aspiraciones de su candidato. El PSOE intenta espantar el pánico de repetir, o apenas mejorar, la marca de Susana Díaz.