Los narcos roban tres lanchas y material militar a la Armada durante unas maniobras en Barbate
Las embarcaciones, valoradas en más de 200.000 euros, alcanzan los 40 nudos e incluían equipos de comunicaciones

Los narcos han robado tres lanchas de la Armada durante unas maniobras militares en El Retín en Barbate (Cádiz) esta semana. Los delincuentes han aprovechado la ausencia temporal de los infantes de Marina durante un ejercicio del operativo Flotex-26 en Barbate (Cádiz) para sustraer las embarcaciones y todo el material táctico que transportaban.
El narcotráfico ha vuelto a desafiar al Gobierno de Sánchez en uno de los enclaves más sensibles del litoral español. Varios delincuentes vinculados a redes criminales dedicadas al tráfico de drogas robaron el pasado martes tres embarcaciones semirrígidas de la Armada española mientras participaban en unas maniobras militares en el campo de adiestramiento de El Retín, en Barbate (Cádiz). Este golpe se produce días después de que dos guardias civiles del Servicio Marítimo murieran y otros dos más resultaran heridos a principios de mayo. Entonces, chocaron dos embarcaciones del cuerpo mientras perseguían a una narcolancha a unas 80 millas de la costa de Huelva.
El suceso ha generado una enorme preocupación tanto en el ámbito militar como entre las fuerzas de seguridad, al tratarse de material operativo sustraído en pleno desarrollo de un ejercicio oficial.
«Demostración de poder»
Las embarcaciones robadas por los narcos a la Armada están valoradas en más de 200.000 euros, alcanzan los 40 nudos e incluían equipos de comunicaciones y 11 trajes secos utilizados por los infantes de Marina durante unas maniobras en El Retín. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la decana y mayoritaria, ha lanzado este sábado una durísima denuncia pública tras conocerse los hechos y ha alertado de que lo ocurrido va mucho más allá de un simple robo: «Le roban tres lanchas militares a la Armada. En plenas maniobras. En Cádiz. Más de 200.000 euros del Estado en manos del narcotráfico. No es un robo. Es una demostración de poder», ha denunciado el sindicato a través de sus redes sociales.
La asociación recordó además que lleva años advirtiendo del crecimiento de las mafias del narcotráfico en el litoral andaluz y criticó la falta de medios materiales, una legislación insuficiente y la ausencia de una respuesta institucional contundente.
Un robo durante unas maniobras
Los hechos ocurrieron durante el ejercicio Flotex-26, una de las principales maniobras anuales de la Armada española, en las que participan buques, unidades anfibias e infantes de Marina para ensayar operaciones complejas de desembarco, reconocimiento táctico y control de zonas costeras. Durante la madrugada del martes, una unidad especializada de reconocimiento táctico desembarcó en la playa para realizar una inspección previa del terreno.
Su misión consistía en examinar posibles amenazas, estudiar los accesos, localizar objetivos y verificar que el escenario reunía las condiciones necesarias para el posterior despliegue del grueso de la fuerza naval.
Estas operaciones pueden prolongarse durante varias horas y obligan a los militares a internarse en tierra firme mientras las embarcaciones permanecen ocultas en puntos estratégicos del litoral. Fue precisamente durante ese intervalo cuando se produjo el asalto.
El botín: lanchas y material táctico
Aprovechando la ausencia temporal de los infantes de Marina, los supuestos ladrones lograron hacerse con las tres embarcaciones semirrígidas y con todo el equipamiento que transportaban.
Cuando los efectivos regresaron al punto de desembarco, comprobaron que las lanchas habían desaparecido por completo. Junto a ellas también fueron sustraídos equipos tácticos de alto valor operativo, entre ellos sistemas de rastreo, diverso instrumental técnico y material especializado utilizado habitualmente por la unidad para este tipo de misiones.
La magnitud del robo obligó a activar inmediatamente los protocolos internos de seguridad y a comunicar lo ocurrido a la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz.
La denuncia fue formalizada esa misma madrugada y desde entonces la investigación permanece abierta.
La pista de los narcotraficantes
Las primeras líneas de investigación apuntan hacia bandas vinculadas al narcotráfico que operan habitualmente en el entorno de Barbate y otras zonas de la costa gaditana. Los investigadores consideran que los autores conocían perfectamente tanto la zona como la dinámica concreta del ejercicio militar.
La principal hipótesis es que vigilaron previamente los movimientos de la unidad y aprovecharon una franja temporal muy concreta para ejecutar una operación rápida y coordinada. No se descarta incluso que hubieran recibido información precisa sobre horarios, itinerarios o puntos de desembarco utilizados durante las maniobras.
Golpe al Gobierno de Pedro Sánchez
La sustracción de tres embarcaciones militares en pleno ejercicio oficial supone un serio golpe reputacional para la seguridad operativa de la Armada y vuelve a poner en evidencia la creciente osadía de las redes criminales asentadas en el sur de España. No es habitual que organizaciones delictivas logren actuar con semejante precisión contra unidades militares desplegadas en maniobras tácticas.
El episodio ha reabierto además el debate sobre la presión creciente que el narcotráfico ejerce sobre el litoral andaluz y la capacidad real del Estado para contener estructuras criminales cada vez más profesionalizadas.
Barbate, símbolo del desafío narco
La costa de Barbate se ha convertido en uno de los puntos más conflictivos del mapa del narcotráfico en España. Su cercanía al norte de África, la complejidad del litoral y la experiencia acumulada por las redes criminales han convertido la zona en un corredor estratégico para la entrada de hachís y cocaína hacia Europa.
En los últimos años, estas mafias han incrementado notablemente sus medios logísticos, operativos y económicos. Las narcolanchas de alta potencia campan con frecuencia por la zona y sus tripulantes actúan con una agresividad creciente frente a las fuerzas de seguridad.
El asesinato de dos guardias civiles embestidos por una narcolancha en el puerto de Barbate supuso un punto de inflexión y encendió todas las alarmas sobre el nivel de violencia alcanzado.
Ahora, el robo de material militar eleva aún más la sensación de impunidad.
Investigación abierta y máxima discreción
La Guardia Civil mantiene activos varios dispositivos de búsqueda en puertos deportivos, fondeaderos clandestinos y rutas habitualmente utilizadas por estas organizaciones para mover embarcaciones robadas.
Los investigadores tratan de determinar si las lanchas han sido ocultadas, adaptadas para nuevas operaciones ilícitas o trasladadas fuera del litoral gaditano. Por el momento no se han producido detenciones y tanto Defensa como la Benemérita guardan absoluto hermetismo sobre el desarrollo de las pesquisas.
Mientras avanza la investigación, el caso deja una conclusión inquietante: el narcotráfico ha alcanzado un nivel de desafío sin precedentes y ya no duda en golpear incluso a la propia Armada española en pleno ejercicio militar.
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