España
Chalet Pablo Iglesias

‘Kichi’ salta al cuello de Monedero en una carta explosiva desde su casa de 40m2

Kichi pide a Monedero que deje de imitar a los andaluces

"No nos perdonarán que cambiemos de bando"

El alcalde de Cádiz, José María González, alias ‘Kichi’, dirige este miércoles una carta a Juan Carlos Monedero en Diario de Cádiz que no hace sino confirmar la división en Podemos, subrayada por la exclusiva de LOOK del casoplón de Pablo Iglesias e Irene Montero en la sierra de Madrid. El regidor ya dio su opinión, defendiendo su vivienda «de currante», y Monedero optó por responderle con graves ataques verbales por haber osado a discrepar del jefe máximo del partido.

«Hay cosas que es mejor decirlas porque de no decirlas se enquistan y se vuelven cancerosas», comienza la carta, que sigue en este tono tan tenso: «Voy a hablarte Juan Carlos, a ti que tocabas palmas y cantabas algo parecido difícilmente a una alegría extraña y burlona en tus mítines en Andalucía. Me quedé con ganas de decirte que a la gente de Cádiz y de Andalucía nos molesta como una ardentía que imiten nuestro acento, que toqueteen nuestro arte con descuido, con malaje».

Acto seguido, y tras criticar a OKDIARIO por noticias que le han salpicado, como salpica a Iglesias y a Montero la del chalé o las de las más que irregularidades del plebiscito, se defiende de la acusación de Monedero de «vender armas a la dictadura de Arabia Saudí». Afirma ‘Kichi’: «Lo dices como si tuviera un arsenal en el Ayuntamiento o en mi casa de 40m2. Que yo no tomo decisiones sobre lo que fabrica Navantia es una realidad que han tratado de disimular ciertos medios para ponerme en un aprieto, pero que lo hagas tú, primo… Pero a lo que íbamos, que yo puedo haber incurrido en contradicciones en mi gestión, pero nunca lo hice para beneficio propio, lo hice para, si me equivocaba, equivocarme con mi pueblo».

El ataque más sutil pero directo llega al final: «Mira, hermano, voy a compartir contigo una hipótesis que tengo. Yo creo que la gente está dispuesta a perdonarnos que nos equivoquemos con casi todo, que nos pasemos de rojos, que nos quedemos cortos de rojos, que nos pasemos de puros, que asumamos contradicciones, pero difícilmente nos van a perdonar que nos equivoquemos de bando, porque, como tú y yo sabemos, diga lo que diga Ciudadanos, hay muchas Españas y nosotros nos debemos a la de la gente humilde».