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'HOY RESPONDE'

Juan García-Gallardo (Vox): «Mañueco es el mejor representante de Sánchez en Castilla y León»

"A veces me pregunto para qué se presenta el PSOE de Tudanca si ya tienen a Mañueco en Castilla y León"

"El PP de Castilla y León es un partido caciquil al estilo del PSOE de Andalucía"

“Mañueco es el mejor representante de Sánchez en Castilla y León”. Es lo que opina Juan García-Gallardo, candidado de Vox, del actual presidente de la comunidad, Alfonso Fernández Mañueco, y del PP. “Mañueco fue el que aplicó un toque de queda a las 8 de la tarde. Es él el que ha pedido mascarillas en exteriores cuando lo pedía Pedro Sánchez. Es él el que ha separado a los abuelos de sus nietos durante seis meses. Es él, el que subió en su día más los impuestos que Izquierda Unida”. Y remata el retrato: “A veces me pregunto para qué se presenta el PSOE de Tudanca si ya tienen a Mañueco en Castilla y León”.

“Cuando yo nací, el PP ya gobernaba en Castilla y León”, dice en una entrevista a HOY RESPONDE de OKDIARIO el candidato de Vox a la presidencia de la Junta de Castilla y León. García-Gallardo se para, reflexiona y se corrige: “Bueno no, antes incluso de nacer yo ya gobernaba”.

Porque el candidato de Vox a la presidencia de la Junta de Castilla y León tiene 30 años. En marzo cumplirá 31 y hasta hace un par de semanas era un perfecto desconocido.

García-Gallardo, abogado con experiencia en un despacho internacional en Madrid y, ahora, con despacho en Burgos (“siguiendo la tradición familiar de mi abuelo y de mi padre”), es una apuesta personal de Santiago Abascal. Ha sido responsable de cumplimiento normativo de varias empresas agroalimentarias y de hidrocarburos, muy de actualidad por la queja, precisamente, del campo español y también castellanoleonés.

García-Gallardo es nuevo en este mundo de la política y los medios, pero la toga le ha dado ya bagaje personal y profesional. Sonríe mucho. Es concreto en las respuestas y atiza a un PP convertido en Castilla y León -dice- “en un partido caciquil como el PSOE de Andalucía”, lleno de “chiringuitos para colocar amiguetes y que haya gente viviendo del cuento”.

García-Gallardo pone números a las cosas que dice: “A la televisión de Castilla y León, que es privada, le dan una subvención de 20 a 25 millones de euros. Con eso se podría reabrir el tren Madrid-Aranda de Duero-Burgos que abandonó el PP tras un derrumbe en el túnel de Somosierra”.

Mientras, asegura que “Mañueco ha abandonado el campo, entregado, como el PSOE, a la Agenda 2030 y arrodillado al animalismo que protege al lobo cuando quien está en peligro de extinción es el ganadero”. “Tiene presupuestados 50.000 euros al problema del lobo -afirma- que provoca pérdidas según los ganaderos de 6 millones de euros”.

Mañueco no es Ayuso

Describe Juan García-Gallardo una Castilla y León donde se cierran centros de salud y de atención primaria rural y en la educación se mezclan -asegura- niños de varias edades en las mismas aulas. Sin industria y con una política impositiva que “nada tiene que ver con Ayuso en Madrid”.

“Mañueco y el PP llevan -según el candidato de Vox- 35 años de mentiras y promesas”, afirma, mientras Castilla y León se ha ido despoblando y se ha convertido “en el patito feo del estado de las autonomías». «Se presentan cada cuatro años con las mismas promesas incumplidas”, reafirma. Si no, según él, lo “harían presumiendo de sus logros”.

García-Gallardo promete defender al campo y habla de dos ejes de su propuesta política, alternativa al PP: “Hay que revertir el invierno demográfico, facilitando la natalidad con ayudas directas e incentivos fiscales y hay que proteger, no solo el sector primario, sino también la industria, el turismo interior, con facilidades fiscales, ayudando a las empresas de Castilla y León a quedarse y no a tener que irse como pasa ahora y que otras nuevas vengan a instalarse”. La primera medida que anunciaría, si es presidente el 14 de febrero, “una rebaja fiscal en todos los tramos autonómicos”.

¿Pedirá a Mañueco entrar en el Gobierno?

Con todo, Juan García-Gallardo sabe que tendrá que entenderse con Alfonso Fernández Mañueco si las encuestas se cumplen y la victoria del PP es algo parecido a la de Ayuso en Madrid el 4 de mayo. Le preguntamos si, a diferencia de Vox en Madrid, pedirán -sea cual sea el resultado o la diferencia entre el PP y Vox- entrar en el Gobierno. “Nosotros nos presentamos decididos a dar un cambio y superar un punto de inflexión respecto a la vida que ha tenido el partido hasta ahora y creemos que es el momento de que Vox se integre en el Gobierno para que las políticas de Vox no solo estén en los parlamentos, sino que estén en los boletines oficiales y aplicándose”.

Sus tuits

De Juan García-Gallardo supimos, para empezar, por unos tuits, de hace 10 años que intentaron borrar y que han servido a la izquierda mediática y política para tacharle de machista, racista y homófobo. “Eran unos tuits irónicos. Yo siempre he admirado a las mujeres y siempre he creído que, en algunos aspectos, incluso, son mucho mejores que los hombres” dice sin rehuir la polémica. “Yo valoro a las personas por su bondad y su valía”.

Tiene claro que, frente al “PP cobarde y sumiso que se deja marcar el debate por la izquierda”, combatirá la ideología de género. “Sacaremos a los activistas de género de las escuelas de Castilla y León”.

Voto joven

A sus 30 años, y en sus primeros días de “carretera y manta” preelectoral, Juan García-Gallardo constata (y le impresiona, dice) el apoyo de los jóvenes en sus actos. “En el acto de León con Santiago Abascal no cabía un alma. Estaba a reventar”.

Su objetivo, con 30 años, que su generación y las que vengan, los jóvenes de Castilla y León no tengan que irse de su tierra. “Si gano las elecciones les mandaré un mensaje de esperanza, pero de honestidad. No es fácil revertir la situación de la noche a la mañana, pero se puede. Nosotros estamos aquí para cambiar eso. Para darles una oportunidad. Y para decirles que algún día podrán volver a casa los que se fueron. Y que los que se queden, que no se preocupen. Vamos a hacer lo que esté en nuestra mano para que tengan la oportunidad de quedarse en Castilla y León”.

Juan García-Gallardo sonríe y dice sentir una enorme «emoción» por el paso que ha dado en su vida. «Yo no me resigno», dijo en su presentación en Valladolid, «a que los jóvenes no podamos vivir aquí, en nuestra tierra».