PSOE

El imputado Juanma Serrano se enfadó con Sánchez por no llevarle a Moncloa y exigió la presidencia de Correos

Juanma Serrano
Irene Tabera
  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: [email protected]

Juan Manuel Serrano, el último imputado en el caso de las cloacas del PSOE, se enfadó con Pedro Sánchez por no llevarle a Moncloa y exigió la presidencia de Correos como premio de consolación.

Serrano y Sánchez se conocen desde hace más de una década. Juanma Serrano fue su principal apoyo durante las primarias de 2014 y las de 2017, en las que ejerció como jefe de gabinete de Pedro Sánchez cuando era secretario general del PSOE.

Cuando Pedro Sánchez fue nombrado presidente en 2018, Juanma Serrano esperaba seguir como su jefe de gabinete, pero esta vez no en el partido, sino en La Moncloa. Sánchez acababa de ganar la moción de censura y tenía que nombrar en pocas horas a los ministros, los secretarios de Estado, los directores generales… No había tiempo para una transición como si se hubieran ganado las elecciones, había que nombrarlos ya.

Pedro Sánchez quería agradecerle a Serrano los servicios prestados y le barajó como candidato a ser su jefe de gabinete en una terna en la que también estaban postulándose Iván Redondo y Félix Bolaños. 

Fuentes de Moncloa aseguran que el presidente del Gobierno se decantó por Redondo y por Bolaños al verles con mayores capacidades para asumir esos puestos importantes en Moncloa. Las mencionadas voces aseguran que ellos dos conocían bien la estructura del Estado mientras que Juanma Serrano no.

«Juanma Serrano veía la estructura del Estado en un folio, mientras Bolaños, que venía del Banco de España, tenía más conocimiento de la Administración», explican fuentes de Moncloa.

Y prosiguen: «Serrano se pensaba que iba a ser jefe de gabinete del presidente, pero Pedro Sánchez le llamó y le dijo que no y que pidiera otra cosa, pidió otras cuatro cosas, pero ninguna le vino bien… Se enfadó mucho y se fue otra vez a su puesto en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), estuvo allí un par de días y al poco aceptó ser el jefe de Correos».

Serrano le dejaba su Mercedes a Sánchez

Juanma Serrano se sintió muy molesto con Pedro Sánchez por no llevarle a Moncloa porque había hecho muchas cosas por él en el pasado. Serrano, junto a Ábalos y otras personas del partido, trabajaron para Sánchez en las primarias organizándole mitines por toda España. 

Pedro Sánchez tenía por aquel entonces un coche Peugeot viejo y destartalado del que tenía miedo de que le dejase tirado cuando viajaban a los actos. Por este motivo, se alquilaba una furgoneta para viajar a los mítines. Las plazas de la furgoneta eran limitadas, por lo que Juanma Serrano puso a disposición del equipo su coche Mercedes para viajar.

Juanma Serrano acompañaba siempre a Pedro Sánchez en estos viajes. Se dedicó en cuerpo y alma a sus primarias y por ello le sentó muy mal que no contara con él para su equipo en Moncloa.

«Los primeros cristianos»

Pedro Sánchez consideraba a Juanma Serrano un amigo porque le había sido leal. «Lo quiero en lo personal y en lo político», escribió Pedro Sánchez en uno de sus libros sobre Serrano.

Juanma Serrano pertenecía al grupo de amigos de Pedro Sánchez al que llamaban «los primeros cristianos» y que le catapultaron hasta la presidencia del Gobierno y el control de Ferraz.

Junto a Serrano también estaban en este club de «los primeros cristianos» José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Adriana Lastra, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, Iván Redondo, Félix Bolaños, Cristina Narbona y Paco Salazar, entre otros. Todos ellos celebraron los resultados de las elecciones generales del 28 de abril en el despacho de Ábalos de Ferraz. Era la sala de máquinas del partido.

Problemas judiciales en el núcleo duro

Parte de las personas de este núcleo duro del presidente del Gobierno han acabado condenados, imputados en los tribunales o salpicadas por escándalos de índole sexual. En este último grupo está Paco Salazar, a quien sus trabajadores de Moncloa le pusieron denuncias de acoso. Salazar huyó a Buenos Aires, donde ejerce como consultor, viajando por países de Hispanoamérica como Uruguay.

Juanma Serrano, por su parte, ha sido imputado por el juez Santiago Pedraz tras probar la UCO que había colaborado con la cloaca del PSOE que quería desactivar las causas judiciales que afectasen al partido. Serrano tendrá que declarar ante el juez como imputado próximamente.

Lo último en España

Últimas noticias