La Guardia Civil impone el corte de pelo clásico y prohíbe el tuteo, los tatuajes y fumar en público
La Dirección General de la Guardia Civil quiere imponer unas normas de decoro al cuerpo que establecen «el corte de pelo clásico» y la prohibición del pelo largo, rastas y pendientes para los hombres, regula el maquillaje para las mujeres, tapa los tatuajes e impone la obligación de dirigirse de ‘usted’ al ciudadano. Son algunas de las nuevas pautas del proyecto de normativa de aspecto físico y trato con la ciudadanía que no ha caído demasiado bien en las siete asociaciones profesionales (el Instituto Armado no tiene sindicatos) por considerarla «retrógrada».
En el borrador que se les ha hecho llegar, quedan prohibidos bigotes por debajo de la comisura de los labios, patillas, tatuajes, y para las mujeres diademas y pasadores . Las agentes no podrán lucir flequillo por debajo de las cejas. Pendientes o aros deberán ser retirados o tapados y se prohíbe usar el teléfono móvil personal durante el servicio.
El segundo borrador de Orden General (el primero se entregó el 15 de marzo) se entregaba a las asociaciones profesionales el pasado martes, un compendio de 11 páginas con las normas de policía personal, aspecto físico y trato con la ciudadanía, que regulará ésta cuestión.Se establecen cuestiones como la barba o uso de accesorios, como llevar relojes de una determinada dimensión, llevar más de dos anillos o pulseras o llevar un llavero de forma visible vistiendo de uniforme.
Entre ellas, destaca la relativa a los tatuajes. Se pretende prohibir tajantemente portarlos visibles vistiendo de uniforme, so pena de expediente disciplinario y la posterior obligación de eliminarlo. En caso de tenerlos, se impone taparlos mediante vendas o apósitos del color de la piel e incluso maquillaje. Para acceder al cuerpo y mediante declaración jurada en cada Unidad deberá hacerse constar una ‘relación de tatuajes’
Las asociaciones hablan de «vuelta al siglo XIX» y de «normativa retrógrada», como sostiene la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC.) En declaraciones a OKDIARIO aseguran que «la palabra prohibido se extiende más de lo razonable» y consideran que esta nueva orden «es una muestra de la restricción de derechos que pretenden realizar los generales, afecta a la voluntad de la Dirección General».
En esos casos, subrayan la intención de sancionar a quienes mantengan conversaciones “ajenas al servicio” durante la prestación del mismo y afirman que «tal es la intromisión que pretenden acometer que incluso tienen la intención de “vigilar” las propias conversaciones entre compañeros».
Las asociaciones de Guardia Civil han acogido con muchas reservas este borrador de nuevas normas, que, solicitan, «debe ser más respetuosa ante los derechos de los guardias civiles ni prohibir comportamientos ejercidos con normalidad, y limitarse a regular aspectos relacionados con los modelos estéticos, para dejar aquello que esté fuera de los cánones sociales y atendiendo a la buena imagen de la institución.
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