España
Juicio en el Tribunal Supremo

La ex Miss Asturias dice que se levantaba «a las 4 de la mañana a trabajar», pero que no tenía ordenador y «leía libros»

Claudia Montes admite ante el Supremo que algo hicieron Ábalos y Koldo para que entrara en Logirail

Claudia Montes, ex Miss Asturias + 30 años en el año 2017, ha protagonizado este miércoles una de las declaraciones más sorprendentes de la segunda jornada ante el Tribunal Supremo. Ha asegurado que a diario se levantaba «a las 4 de la mañana para ir a trabajar» como demuestran sus redes sociales, pero ha reconocido, al mismo tiempo, que no disponía de ordenador en su puesto de trabajo ubicado «cara a la pared» en la empresa Logirail, filial de Renfe, y que lo que hacía era «ir a la biblioteca de Oviedo, coger libros y aprovechar para leer». Todos los libros, ha precisado ante el tribunal, eran «sobre trenes».

La testigo ha comparecido en el salón de plenos del Alto Tribunal en el marco del juicio que enfrenta a José Luis Ábalos a peticiones de cárcel de 30 años por presuntas irregularidades en contratos de mascarillas durante la pandemia y por la supuesta contratación irregular de personas del entorno del ex ministro del PSOE en empresas públicas.

Montes ha llegado al Supremo nerviosa y ha confesado a los medios que tenía «miedo de que Koldo me intimide». En sala, sin embargo, ha mantenido un discurso que ha combinado la defensa de su esfuerzo personal con una admisión que ha resonado en toda la sala: «Por las pruebas que hay en el procedimiento, algo han hecho Jose y Koldo, pero nunca me han dicho: ‘Oye, te he enchufado’».

Montes ha explicado que conoció al entonces ministro Ábalos en mayo de 2019 en un mitin del PSOE en Gijón. «Iniciamos una relación de amistad y una relación virtual. Me ayudó a culturizarme un poco en el tema de la política», ha relatado. Madre soltera y sin empleo en aquel momento, le contó su situación «como a cualquier amigo». Ábalos le pasó varios enlaces de ofertas de trabajo, «los cuales puedo aportar al tribunal», ha subrayado.

A través de esas indicaciones, Montes vio en la web Infojobs que Logirail «estaba creciendo mucho» y presentó su candidatura. Ha defendido que tenía experiencia suficiente para el puesto —había trabajado como encargada de una oficina de viajes y de una tienda de perfumes— y que «me cogieron porque era apta para el puesto».

Ha negado que su currículum fuera falso: «Se dice en el informe de la UCO que se modificó. Pero son iguales. No hay estudios puestos de más. Es lo que he estudiado.»

Su incorporación a Logirail se produjo el 16 de diciembre de 2019, adscrita a la unidad de negocio de trenes turísticos en la sede de Oviedo. Según ha relatado, empezó formándose con estancias en Santiago y Lugo para aprender los procesos de venta de billetes, y ascendió a supervisora «con esfuerzo, trabajo y horas extras», llegando a acumular «más de 21 días compensatorios».

Expediente disciplinario

La situación se complicó cuando, según ha narrado Montes, estalló un conflicto entre dos directivos de la empresa que la tenían en medio. «En Logirail me dijeron que tenía que estar en un puesto en una mesa de cara a la pared», ha declarado.

Sin ordenador, con una mesa de cara a la pared y en una planta baja al lado de una escalera de servicio, la testigo ha descrito una situación que califica de claramente vejatoria.

Ante esa circunstancia, ha reconocido que avisó a Ábalos. «Yo le comento a José Luis lo que me pasaba, no sé si ellos hablaron sobre mi situación», ha señalado. Ha afirmado que «lógicamente intermediaron y hablaron con alguien porque veían que la situación era injusta.»

Lo que la ex Miss Asturias no ha mencionado —aunque sí consta en la documentación del procedimiento— es que fue Koldo García quien contactó directamente con el entonces presidente de Renfe, Isaías Táboas, para resolver el asunto.

«El problema de Gijón, arreglado», escribió Táboas a Koldo el 17 de febrero de 2020. El gerente de Logirail que había iniciado el expediente disciplinario contra Montes por sus ausencias, José Ángel Menéndez, fue cesado poco después. Su sucesor, Óscar Gómez Barbero, archivó el expediente y mejoró las condiciones laborales de la trabajadora.

Menéndez ha declarado antes que la ex modelo en esta jornada y ha sido meridianamente claro: «Yo le iba a aplicar el mismo procedimiento que a cualquier otro trabajador. Pero luego no fue así.»

Claudia Montes, que también ha asegurado que notificó a Recursos Humanos y a Riesgos Laborales su situación de acoso laboral y que fue despedida mediante burofax mientras se encontraba de baja, ha cerrado su declaración insistiendo en que nunca dejó de cumplir su horario.

El presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, ha querido asegurarse de un dato: le ha preguntado si iba a la biblioteca en horario laboral. «Sí, en horario de trabajo. Todos los libros eran referentes a trenes», ha respondido generando hilaridad.

Una trabajadora que madrugaba para leer libros de una biblioteca pública porque no tenía funciones asignadas, cuyos jefes fueron cambiados cuando intentaron expedientarla, y que reconoce que algo hicieron Ábalos y Koldo sin que nadie se lo dijera: ese es el retrato que ha quedado grabado este miércoles en el Tribunal Supremo, y que siete magistrados deberán ahora interpretar.