España

El dircom del TSJ de Castilla y León se postula para ocupar la plaza de Merlos en el ICAM

El Colegio de Abogados de Madrid decide despedir a Merlos tras sus escándalos sentimentales y fiscales

El dircom del TSJ de Castilla y León, José María Ortega, se postula para ocupar la plaza de Alfonso Merlos en el Colegio de Abogados de Madrid

José María Ortega, director de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, se postula para ocupar la vacante que ha dejado el periodista Alfonso Merlos tras ser despedido por el Colegio de Abogados de Madrid como dircom de este organismo.

Según han confirmado fuentes judiciales a OKDIARIO, el concurso para ocupar dicha plaza se abrió hace varias semanas. Entre los candidatos que se han presentado a ocupar el cargo de dircom en el ICAM destaca el actual jefe de Comunicación del TSJ de Castilla y León que cuenta con una dilatada experiencia profesional.

Ortega comenzó hace más de 15 años al frente de instituciones dependientes del Consejo General del Poder Judicial, primero como asesor de Comunicación y Relaciones Institucionales en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía donde permaneció casi 10 años, y más tarde tomaría rumbo a Burgos para desempeñar el cargo que ocupa en la actualidad.

Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra de donde salió «muy bien preparado como profesional y como persona para afrontar cualquier proyecto relacionado con la comunicación», según manifestó en una entrevista para Extradigital. Trabajó en CNN+ primero en Atlanta (EE.UU.) y luego en Madrid. También, ha compaginado su actividad profesional con la labor de docente trabajando como profesor de ‘Guión de Informativos’ en televisión en la Universidad Villanueva y en la Escuela Superior especializada en Comunicación y Marketing (ESCO).

El TSJ de Castilla y León ha recibido el primer Sello de Comunicación Responsables, premio otorgado por el Colegio de Periodistas como homenaje a la labor que lleva a cabo diariamente. Ortega explicó en una entrevista que en su equipo se encontraban «muy orgullosos y agradecidos. Los Colegios Profesionales de Periodistas han tardado en llegar demasiado pero su labor ahora es importantísima para nuestra profesión. Suponen una oportunidad seria y renovada para que una profesión muy poco dada a la autocrítica reflexione sobre su manera de trabajar».

Asegura que cada día la información judicial toma mayor relevancia en los informativos, en los que ocupa el 70% del mismo. Por ello, su labor está enfocada ha realizar una labor de «bidireccional entre los medios y los órganos judiciales unipersonales y colegiados de toda la comunidad, que son manantiales de información». También, desde los gabinetes de comunicación, forman a «los jueces en habilidades de comunicación y ayudan a los periodistas a profundizar sobre aspectos esenciales de los distintos órdenes jurisdiccionales». Porque lo que realmente le preocupa al periodista –asegura– es «dar una información rigurosa, objetiva, veraz y responsable».

Este profesional ha estado al frente de importantes coberturas informativas de grandes juicios mediáticos, a los que acuden cientos de periodistas de toda España e incluso de fuera, como por ejemplo: caso Carrasco, caso peregrina, caso Áticos, y en Andalucía: caso Malaya, caso Mari Luz, caso Bretón, caso Marta del Castillo…etc.

Despido de Merlos

La Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Madrid despidió a Alfonso Merlos como director de Comunicación, después de que le solicitaran depositar las cuentas de la empresa con la que facturaba los servicios ofrecidos al ICAM.

Merlos fue contratado por el Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) para dirigir su departamento de Comunicación en 2018, después de que el periodista asesorara al decano José María Alonso para ganar las últimas elecciones a la Junta de Gobierno de la institución, celebradas hace tres años.

El convenio se firmó con la empresa del periodista, Trocadero Comunicación SL, por un importe de 181.500 euros con IVA. Fuentes internas consultadas por este periódico explicaron que entre los miembros del Colegio se cuestionaban por qué Alfonso Merlos está contratado a través de una sociedad, y no como persona física en el régimen de autónomo. Aseguraron que «él es la única persona contratada a través de su empresa, por lo que no había necesidad de realizar un concierto con una sociedad sino con un autónomo».

La explicación que hasta el momento manejaban miembros del Colegio es que «Merlos realizaba la operación a través de una sociedad para pagar menos impuestos». Los autónomos tributan a través del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) que es mucho más elevado que el Impuesto sobre Sociedades a partir de un determinado baremo de ingresos. Las sociedades tributan a un tipo fijo (un 25%), mientras que el Impuesto sobre las Personas Físicas varían según el beneficio obtenido: para aquellos que ingresen más de 60.001 euros las retenciones son de un 45%. Por tanto, Merlos debería haberse aplicado una retención de un 45% si hubiese facturado como autónomo, y no de un 25% –como lo hizo– a través de una sociedad.

Fuentes internas consultadas por OKDIARIO aseguraron que se trató de una «salida pactada» decidida a finales de mayo. Sin embargo, el decano del ICAM, José María Alonso, al que Merlos aupó en el puesto gracias a su estrategia de comunicación, desmintió públicamente el cese del periodista. Unas semanas más tardes, la destitución se hizo oficial y el Colegio de Abogados –según explican a este periódico– ya había sacado a concurso la vacante que dejaba libre Alfonso Merlos.