El cutre menú de Nochebuena de la Policía en los barcos de Cataluña: unos espaguetis y fritos grasientos
El menú de Nochebuena del barco Rhapsody para los policías desplazados a Cataluña fue peor que el de algunas cárceles españolas en esas mismas fechas. Unos espaguetis normales y corrientes y unos fritos grasientos.
Pese a que el menú expuesto a la entrada del restaurante del barco donde siguen alojados aún cientos de policías y guardias civiles intentó disimular el espanto de cena con expresiones y nombres refinados, lo cierto es que la cena difícilmente podía calificarse de cena especial para una celebración navideña. Y menos aún como recompensa a un grupo de profesionales desplazados fuera de sus familias para asegurar el orden y la ley en Cataluña.
Según el cartel del barco, la cena estaba compuesta por “hojaldres mixtos napolitanos”, que acabaron siendo una especie de fritos. “Ensalada mixta, Galets con sopa de pollo, bacalao Frito” y “pasta con marisco”. Las fotos a las que ha tenido acceso OKDIARIO muestran el resultado final de tan selectos nombres de comida. Un resultado que se parece más a unos espaguetis con cuatro mejillones congelados y a unos fritos grasientos. Un menú asumible un día cualquiera de labor, pero que resulta difícil de justificar como cena de Nochebuena para unos agentes que se encuentran alejados de sus familias en unos momentos muy especiales.
Se trató del menú en el crucero Rhapsody, un buque de más de 161 metros de eslora y de casi 40 metros de manga que permite albergar a 2.448 pasajeros en sus más de 550 camarotes. El coordinador nacional de la UIP (Unidades de Intervención Policial) Miguel Ángel Álvarez Iglesias ha mostrado su indignación por el trato que vienen recibiendo los agentes desplazados. Primero con las condiciones en las que estaban en el conocido como barco ‘Piolín’, y ahora con unos menús que, lejos de levantar la moral de los policías y guardias civiles, ha provocado todavía más indiganción.
No se trata del peor de los barcos donde se ha alojado a la polícia. De hecho, cuando fue retirado el famoso Piolín, se decidió dejar el Rhapsody porque tenía alojamientos de mayor calidad.
Dentro del Rhapsody, de 38.000 toneladas de peso, hay, de hecho, restaurantes, salas de juegos, una biblioteca, capilla, varias salas de reunión e, incluso, una piscina.
Pero todo eso es el dispositivo cuando el barco funciona como crucero. A la vista del menú, está claro que el servicio cae en picado cuando los que se alojan son agentes de Policía y Guardia Civil.
Los agentes no han tardado en trasladar sus quejas por la cena de Nochebuena. Aunque, evidentemente, serán unas quejas que quedarán lejos de las trasladadas cuando en el Piolín llegaron a servirles merluza con anisakis, como mostró OKDIARIO en las fotografías a las que tuvo acceso.
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