El chacal dorado ya ha llegado a España y un estudio advierte que podría colonizar el 75% de Europa: el lobo le ha abierto el camino sin querer
La Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM) indicó hace 2 años que ya había registro de esta especie en más de 30 países europeos
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Desde el comienzo de los tiempos, el ser humano ha practicado la caza del lobo, llevando al número de esta especie a un declive. En varias zonas de Europa, sus poblaciones se han visto reducidas, lo que ha llevado a la expansión de otro cánido depredador: el chacal común o dorado.
Esta especie ya ha comenzado su ‘colonización’ desde los Balcanes hasta Europa, llegando incluso a España. Según un estudio de la revista Nature Ecology & Evolution, el chacal podría llegar a ocupar el 75% del territorio europeo, un espacio seis veces superior al actual. Se prevé que en Francia y la península ibérica tenga su mayor expansión, potenciado principalmente por el declive del lobo.
Para realizar el estudio, los científicos han analizado investigaciones sobre los aullidos recopilados entre 2001 y 2017 en casi 9000 años de 13 países europeos. La Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM) indicó hace 2 años que ya había registro de esta especie en más de 30 países europeos.

El efecto del chacal en los humanos
El estudio refleja que la presencia humana proporciona una especie de refugio al proteger a la especie de la amenaza de depredadores superiores. Así, los lobos evitan contacto con la gente, mientras que el chacal se acerca a zonas urbanizadas, reduciendo el riesgo de que sean depredados. También se refleja en el estudio que ya se pone en marcha la recuperación del lobo.
En España, el chacal se ha dejado ver, por ejemplo, en Álava en un atropello en 2023. Un año después, en 2024, fue capturado en cámaras de fototrampeo cerca de la ciudad de Zaragoza, siendo el segundo ejemplar encontrado. El estudio señala que, de asentarse en el país, “supondrá un nuevo reto para los responsables de la gestión de la biodiversidad”, aunque se deberá analizar la convivencia con otras especies competidoras.