DOS REACTORES NUCLEARES EN CARTAGENA

El carguero ruso hundido cerca de Cartagena en 2024 iba a Corea del Norte y llevaba dos reactores nucleares

El caso del buque ruso hundido en el Mediterráneo sigue bajo investigación mientras el Gobierno advierte de la dificultad técnica para acceder a los restos

carguero ruso hundido
Marta Torres
  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

El buque de carga ruso Ursa Major, hundido cerca de las costas de Cartagena en diciembre de 2024, transportaba dos reactores nucleares para submarinos, según una investigación revelada este martes. El buque iba con destino a Corea del Norte. Sufrió una serie de explosiones y se hundió en circunstancias inexplicables a unas 60 millas de la costa de España en el Mediterráneo. En los últimos meses, aviones de reconocimiento de EEUU han sobrevolado la zona de Cartagena. También, buques espías rusos se han aproximado a la zona. El Gobierno de Sánchez ha señalado la complejidad técnica de estudiar los restos del buque mientras crecen las incógnitas sobre su carga y las explosiones previas al hundimiento.

Sánchez: «Investigar es complejo»

El caso ha generado especial atención por la naturaleza del barco, su posible cargamento y la secuencia de explosiones previas a su hundimiento. En este contexto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha trasladado a los legisladores que investigar los restos del naufragio, situados a gran profundidad, resulta una operación técnicamente compleja y de alto riesgo, que requeriría importantes recursos especializados. Su respuesta ha alimentado el debate político y mediático en torno a uno de los incidentes marítimos más enigmáticos registrados recientemente en aguas españolas.

Una investigación de CNN ha revelado este martes que el hundimiento del Ursa Major responde a una intervención militar occidental, inusual y de alto riesgo, para impedir que Rusia enviase una mejora en su tecnología nuclear a un aliado clave, Corea del Norte. El buque zarpó de San Petersburgo el 2 de diciembre de 2024, apenas dos meses después de que el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong Un enviara tropas para apoyar la invasión de Ucrania por parte de Moscú.

Un carguero ruso con reactores en el Mediterráneo

Rusia denunció dos días después, el 25 de diciembre de 2024 que el Ursa Major había sido objetivo de un ataque terrorista, según informaron entonces fuentes de Oboronlogistics, la corporación estatal de transporte y logística propiedad del Ministerio de Defensa de Rusia. La tripulación tuvo que ser rescatada por salvamento marítimo y fue trasladada al puerto de Cartagena. El hundimiento del barco provocó dos muertos. Según los testigos, en torno a las 13:30 se registraron tres explosiones consecutivas en el estribor de la popa, la parte derecha trasera de la embarcación, lo que provocó que el barco se escorara a causa de una entrada de agua por un agujero en el casco. El incidente se produjo cuando la embarcación navegaba entre las costas de España y Argelia. Catorce tripulantes fueron trasladados al puerto de Cartagena por Salvamento Marítimo para recibir atención médica. El buque, de quince años de antigüedad, había partido de San Petersburgo dos semanas atrás hacia el puerto de Vladivostok.

Hundido por un torpedo Barracuda

El barco fue hundido por un torpedo Barracuda, que sólo tienen Estados Unidos, algunos países de la OTAN, Rusia y la dictadura de los ayatolás de Irán. El buque tiene licencia para transportar materiales atómicos. Zarpó de Rusia el 11 de diciembre de 2024. En su manifiesto público no se mencionaba la presencia de reactores nucleares ni materiales a bordo, solo contenedores de transporte vacíos, dos grúas grandes y dos grandes «tapas de alcantarilla».

El Gobierno de Pedro Sánchez emitió un escueto comunicado el 23 de febrero de 2025. Mientras, el destino del Ursa Major ha permanecido en secreto desde su hundimiento el 23 de diciembre de 2024.

Aviones estadounidenses de reconocimiento nuclear sobrevolaron el barco hundido dos veces en el último año, según datos de vuelo públicos. Además, una semana después de su hundimiento, un buque espía ruso visitó la zona, provocando cuatro explosiones más. 

Aún no se han esclarecido las circunstancias que llevaron al hundimiento del Ursa Major en el Mediterráneo. Entre las posibilidades, se baraja que podría estar implicado un tipo de torpedo poco común para perforar el casco del buque.

El hundimiento ocurrió justo después de que ganara Donald Trump las elecciones en noviembre de 2024, cuando la guerra en Ucrania alcanzaba su punto álgido a favor de Moscú, y existía un fuerte deseo por parte de Estados Unidos de evitar una escalada directa del conflicto con Moscú.

El Ursa Major, también conocido como Sparta 3 y veterano de la campaña militar rusa en Siria —donde se utilizó para evacuar equipo ruso— atracó en el puerto de combustible de Ust-Luga, en el Golfo de Finlandia, el 2 de diciembre, antes de trasladarse a una terminal de contenedores en los muelles de San Petersburgo. El manifiesto público del buque indicaba que su destino era Vladivostok, en el Extremo Oriente ruso, cuando zarpó el 11 de diciembre, transportando dos grandes tapas de alcantarilla, 129 contenedores vacíos y dos grandes grúas Liebherr.

Europa había estado siguiendo los movimientos del Ursa Major, y la armada portuguesa desplegó aviones para localizar el barco y sus buques de escolta militar en el Mediterráneo.

Según un comunicado de la Armada, el buque navegó a lo largo de la costa francesa antes de que aeronaves y embarcaciones de la Armada portuguesa lo rastrearan en sus aguas. Dos buques militares rusos, el Ivan Gren y el Aleksandr Otrakovsky, escoltaron al buque, y en la mañana del 22 de diciembre, la Armada portuguesa lo interceptó. 

Unas cuatro horas después, en aguas españolas, el barco redujo drásticamente su velocidad, lo que llevó a los rescatistas españoles a contactar por radio para comprobar si se encontraba en peligro, según la investigación del gobierno español, llevada a cabo por las autoridades marítimas locales en el puerto de Cartagena. La tripulación respondió que todo estaba bien.

Pero unas 24 horas más tarde, el barco se desvió bruscamente de su rumbo y, a las 11:53 del 23 de diciembre, emitió una llamada de auxilio urgente, según la investigación. Había sufrido tres explosiones en su costado de estribor, probablemente cerca de la sala de máquinas, que causaron la muerte de dos tripulantes. Esto provocó que el buque se inclinara y quedara inmóvil, como se puede apreciar en un vídeo difundido en redes sociales.

Cuatro días después del incidente, la empresa propietaria del buque, Oboronlogistics, afirmó que la embarcación había sido alcanzada en un «ataque terrorista selectivo», dejando un agujero de 50 x 50 cm en su casco.

El misterio se intensificó aún más cuando el buque de investigación ruso Yantar llegó a los restos del Ursa Major una semana después del incidente, detectándose cuatro explosiones más en el lecho marino.

Según los datos de vuelo, el ejército estadounidense también desplegó su avión detector de armas nucleares WC135-R sobre el lugar del incidente en dos ocasiones: una el 28 de agosto de 2025 y otra el 6 de febrero de este año.

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