España
Ley de Nietos

La nº1 del PSOE argentino admite que la Ley de Nietos era sólo «para el franquismo» y se amplió por la puerta de atrás

El 5 de octubre, el Senado aprobó de forma definitiva la autodenominada Ley de Memoria Democrática, que incluía el derecho de acceso a la nacionalidad española para «hijos y nietos» de exiliados de la Guerra Civil y el franquismo. El 25 de ese mes, una instrucción firmada por Sofía Puente —hermana del ministro y entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública en el Ministerio de Justicia— reinterpretó la ley y amplió de manera extraordinaria ese derecho, incluyendo a todas «las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español». Esto, en la práctica, ha derivado en que hasta tataranietos de emigrantes -por cualquier causa- estén accediendo a la nacionalidad, como ha revelado OKDIARIO, y, con ello, tengan derecho a voto. El audio que hoy publica este periódico desvela que el PSOE era consciente de esa modificación de la ley por la puerta de atrás.

Corresponde a una entrevista de Lorena Suárez, secretaria general del PSOE en Argentina, en el programa Escenarios, de Radio Nacional argentina, en octubre de 2023.

Suárez cuenta cómo el PSOE y sus socios venían «trabajando en una Ley de Nacionalidad, más integral». Sin embargo, para aprobarla necesitaban las dos terceras partes de las Cámaras: «Y la verdad es que en ese momento no nos daba la fuerza».

La Ley de Memoria Democrática vino a ser la solución: «Pudimos incorporar el famoso artículo octavo, la Ley de Nietos, que reconoce que hubo inmigrantes debido al franquismo (…) para otorgarles la nacionalidad», comienza explicando Suárez. La ley se aprobó gracias al apoyo de Bildu.

Tras sacar adelante la ley, la socialista argentina destaca que «sale el instructivo, que va con más detalle». «Cuando sale la ley, tanto los colectivos de políticos como algunos que venían peleando por la nacionalidad nos pusimos a trabajar para que ese instructivo fuera lo más amplio posible, y se logró», revela. Suárez se declara «muy conforme» con la instrucción que firmó Sofía Puente, ya que permitió la entrada «del 80% de los colectivos incluidos en la Ley de Nacionalidad».

«Quedaron muy pocos afuera, entraron los nietos, bisnietos, no hay que demostrar razones de ningún tipo, basta con que tengas un lazo de sangre y puedas demostrarlo», celebra la secretaria general del PSOE de Argentina, que explica que «muchos están rastreando en su árbol genealógico si hay algún bisabuelo o bisabuela española». «Estamos conformes, y estamos muy atentos a que esta ley se cumpla», concluye.

La «voluntad» de las Cortes

¿Qué dice la Ley de Memoria Democrática? «Los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española, podrán optar a la nacionalidad española».

¿Qué dice la instrucción de Sofía Puente? Que tanto «los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles» como «los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española» podrán optar a la nacionalidad española.

Sofía Puente argumentó que ese cambio permitía «una interpretación más acorde con la verdadera voluntad del legislador y el espíritu de la ley», arrogándose así el supuesto deseo de las Cortes. Sin embargo, la literalidad de la ley es otra: la nacionalidad sólo estaba contemplada para los descendientes de exiliados.

Hay otro detalle que vendría a confirmarlo, y es que en el mismo preámbulo de la Ley de Memoria Democrática el acceso a la nacionalidad española se presenta como una «medida reparadora de las personas que sufrieron el exilio».

De hecho, durante el paso de la ley por el Congreso y el Senado, el PSOE y sus socios tumbaron las enmiendas presentadas por Ciudadanos que buscaban precisamente ampliar la nacionalidad a descendientes más allá del exilio.

¿El resultado? Según los últimos datos actualizados, 2,6 millones de personas han solicitado la nacionalidad y ya se han resuelto favorablemente 557.709 expedientes.