España
ELECCIONES EN ARAGÓN

Aragón, el Ohio español que predice quién ganará las elecciones generales… aunque ya no tanto

Su fama de oráculo ha ido perdiendo fuerza con el tiempo

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Aragón se ha ganado, desde hace años, el apodo de el Ohio español en el ámbito electoral. Al igual que el estado de Ohio ha sido durante décadas un fiel termómetro de las presidenciales estadounidenses —quien ganaba allí solía ganar la Casa Blanca—, Aragón ha mostrado una sorprendente capacidad para reflejar, con notable precisión, las tendencias de voto del conjunto de España.

Desde la Transición democrática en 1977, en casi todas las elecciones generales el partido que ha vencido en las tres provincias de Aragón, el Ohio español, (Zaragoza, Huesca y Teruel) ha terminado siendo también el ganador estatal. Este paralelismo no es casualidad, sino que responde a características sociodemográficas y territoriales que convierten a Aragón en una España en miniatura: combina una gran área metropolitana como Zaragoza (con un perfil urbano y de servicios similar al promedio español), zonas rurales despobladas en Teruel y un mix de industria, agricultura y turismo en Huesca.

Además, la presencia de partidos regionalistas de peso moderado, como el PAR, y la distribución de circunscripciones —una grande y dos pequeñas— reproduce en pequeño el mosaico electoral del país.

El fenómeno quedó popularizado especialmente con el libro Aragón es nuestro Ohio: así votan los españoles (publicado en 2015 por varios politólogos y sociólogos), que analizaba cómo esta comunidad actuaba como un barómetro fiable del comportamiento electoral español. Durante el periodo del bipartidismo PSOE-PP, la coincidencia fue casi perfecta; incluso en épocas de mayor fragmentación, los porcentajes de voto y la fuerza relativa de los bloques solían anticipar lo que ocurriría semanas o meses después en las generales.

Estos son algunos ejemplos claros y destacados de esa «casi infalibilidad» del Ohio español, Aragón:

Sin embargo, esta fama de oráculo ha ido perdiendo fuerza con el tiempo. La irrupción de nuevos actores como Podemos, Ciudadanos, Vox o partidos como Teruel Existe y Aragón Existe ha fragmentado más el voto y ha hecho que las dinámicas autonómicas se desmarquen en ocasiones del patrón nacional. Además, el propio Ohio perdió su infalibilidad en 2020 al votar por Trump mientras Biden ganaba las presidenciales, y algo parecido ocurre en Aragón: aunque sigue siendo un indicador interesante (especialmente tras autonómicas que actúan como termómetro previo a generales), ya no es tan infalible como antes.

La «españolización» de ciertos debates por parte de Vox y la mayor volatilidad del electorado han diluido parte de su poder predictivo.

Hoy, en 2026, Aragón sigue siendo observado con atención cada vez que hay urnas de por medio, pero ya no como un predictor casi mágico. Es un termómetro útil, aunque cada vez menos preciso.