España
OKENTREVISTA AL ALCALDE DE MADRID

Almeida: «Me parece una ironía deliciosa que Pablo Iglesias ya sea Excelentísimo Señor de por vida»

La vida, a veces, te recompensa por sus momentos más duros. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, lleva casi 15 días dando positivo por Covid y encerrado ‘Solo en casa’, como la película. Almeida vive solo. Es conocido. Ya saben que dicen que es uno de los solteros de oro de la política española. Ha estado «ocupado y preocupado» con los Presupuestos de Madrid que, al final, sacó adelante pactando con los concejales carmenistas de Recupera Madrid. Y aunque como alcalde de Madrid no le queda tiempo de aburrirse, confiesa en su entrevista a Hoy Responde de OKDIARIO, que los días se le están haciendo muy largos: «Aparte, por supuesto, del trabajo, lo intentas todo para distraerte. He estado con libros, películas, series… Pero al final son tantas las horas al día encerrado en casa que se hace largo y complicado». «Sí», confiesa. «Me subo por las paredes».

Pero, como decimos, la vida te da sorpresas y Almeida ha encontrado en Pedro Sánchez un aliado para sus horas de soledad, una fuente de humor inagotable (por tomarlo así). En pleno encierro en su casa, Almeida supo por OKDIARIO que Sánchez había concedido la Gran Cruz de la Orden de Carlos III a Pablo Iglesias por sus servicios a España y a la Corona. Tratamiento ya para Iglesias de por vida: «Excelentísimo Señor». Queda la duda de saber si, de rebote, a Irene Montero le toca algo.

Le sacamos a Almeida el tema y conseguimos alegrar la mañana del convaleciente. Se ríe y -lejos de tirar de sangre y vena- tira de humor y cabeza y dice: «A mí me parece una ironía deliciosa que Pablo Iglesias sea Excelentísmo Señor de por vida gracias a la Gran Cruz de la Orden de Carlos III entre otras cosas por su contribución a la Monarquía».

Almeida apuesta «pincho de tortilla y caña» (que diría Luis Herrero) a que Pablo Iglesias, el del casoplón de Galapagar, no va a renunciar a la Gran Cruz ni a ese reconocimiento vitalicio: «Ya le digo yo que no va a renunciar a esa condecoración. Reconozco que, en estos tiempo de tanta turbulencia, hay que sacar una sonrisa con ironías tan deliciosas como esa condecoración a Pablo Iglesias». Pero Almeida se pone serio y remata: «Si nos lo tomamos en serio, no puede condecorarse a quien no ha hecho ningún servicio a España porque Pablo Iglesias no ha hecho ningún servicio a España».

Al alcalde Almeida le ha dado tiempo en su encierro a sacar adelante in extremis sus presupuestos negociando desde su casa a varias bandas y a ver series en su tiempo libre. Aunque a series seguro que le gana el Excelentísimo Señor don Pablo Iglesias Turrión.

Todos recordamos a Iglesias, en los momentos más duros del Covid, comentando compulsivamente por Twitter las series interminables de TV (varias temporadas completas) que se tragaba en su chalet de 200 metros cuadrados y 3.000 de parcela mientras los demás ciudadanos permanecíamos encerrados en sus casas.

Todos lo recordamos comentándolas sin vergüenza alguna mientras miles de personas morían a diario. Mientras miles de ancianos caían en las residencias cuya gestión «ordinaria» (el día a día) era de las comunidades, pero la «extraordinaria» referida a «afrontar la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus Covid-19» (decreto de estado de alarma) correspondía al Gobierno de la nación (Art 4: «A los efectos del estado de alarma, la autoridad competente será el Gobierno»).

Iglesias -como vicepresidente de Derechos Sociales- debía haber asumido la gestión «extraordinaria» del Covid en las residencias de toda España asumiendo el mando y la coordinación con las comunidades como hacían en Sanidad o en Educación, también transferidas sus competencias.