España
Instará a la Fiscalía el arresto del president de la Generalitat

Abascal comunica a la cúpula de Vox cuál será su primera medida si es presidente: detener a Torra

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha comunicado a la cúpula del partido cuál será su primera decisión si se convierte en presidente: propiciar la detención de Quim Torra. Fuentes de Vox han confirmado a OKDIARIO que el punto ya se ha hablado y se ha confirmado. La detención de Torra debe ser instada de inmediato a la Fiscalía para poder llevarle a juicio acusado de conspiración y rebelión. Desde el partido de Abascal señalan que hay medidas necesarias para cortar el golpe en Cataluña y que es imposible llevarlas a cabo mientras que el principal colaborador del desafío a la Constitución y a la unidad de España siga comandando la Generalitat y dando, desde su cargo, órdenes contrarias al ordenamiento jurídico.

Más aún cuando ayer la Guardia Civil vinculó a Torra con la hoja de ruta unilateral a la independencia, al alertar al juez del 1-O, a partir de la documentación intervenida al exsenador de ERC Santi Vidal, que cuando en 2016 aún no era presidente de la Generalitat abogó por crear una «tormenta política perfecta».

Y es que, llueve sobre mojado. La pasividad de los Mossos ante los CDR, el adoctrinamiento en las escuelas, el uso de recursos públicos, las mal llamadas embajadas catalanas en el exterior. Todo ello está orquestado por una persona: Quim Torra. El president de la Generalitat no ha ocultado ni un minuto que orienta esa capacidad de mando para respaldar el golpe y que sigue obstaculizando la aplicación de la ley en cada decisión. Por ello, desde Vox consideran que hay base legal más que suficiente para instar la detención y evitar de este modo que los trámites de pacto, aprobación y aplicación de un 155 den tiempo para una reordenación mayor de los separatistas tras las próximas elecciones generales del 28 de abril.

Quim Torra desafió, recientemente y de forma totalmente abierta, al Gobierno de Pedro Sánchez señalando que, en caso de un sentencia condenatoria contra los golpistas por el juicio del 1-O, él instaría al Parlamento catalán para que se impulse una moción de apertura de celdas y poner en la calle a los golpistas ya condenados.

Es el mismo president el que sustenta e impulsa en estos momentos el adoctrinamiento en las escuelas catalanas, sin que nadie por parte del Gobierno nacional o regional lo impida. Es Torra, igualmente, el que sigue incumpliendo las exigencias de control del orden público en cada movilización separatista llegando al punto de que las identificaciones de los responsables de los disturbios son mínimas y las sanciones o multas aún más escasas.

Es Torra el que sigue ordenando y amparando una auténtica operación de hostigamiento y acoso a los mossos no separatistas dentro del cuerpo.
Y, por supuesto, es Torra el que toma día a día decisiones que implican un desembolso más que considerable de dinero encaminado a relanzar, por ejemplo, las embajadas catalanas y divulgar su pretendido y falso “derecho de autodeterminación” por medio mundo.

Respaldo al golpe del 1-O

Y todo ello supone el respaldo a un golpe que continúa en Cataluña y que tiene como estandartes de difamación a España y sus instituciones a TV3 y el propio cuerpo administrativo seleccionado por Torra con el permiso de Puigdemont. Hay que recordar que Torra ha alardeado de actuar bajo delegación de un golpista prófugo como Carles Puigdemont. Y eso, desde el punto de vista estrictamente legal, le sitúa como un continuador del golpe.

La cúpula del partido de Santiago Abascal está ya al corriente y consideran que instar la detención inmediata es absolutamente necesario para evitar lo que se observa día a día en Cataluña, y es la instrumentalización del aparato administrativo al servicio de la causa separatista y en contra de los intereses de España. Y todo ello por medio del uso de recursos públicos.

Desde Vox se ha debatido ya la estrategia. Y se quiere dar un mensaje de contundencia en la lucha contra el golpe separatista. La medida, además, rompe con el debate de la necesidad de mayorías para impulsar el 155. Y es que lo cierto es que la ley no se está aplicando en Cataluña. El partido de Abascal recuerda que la prevaricación, la malversación o el uso de fondos públicos con fines ilegítimos pueden ser invocados de inmediato.