Superliga: Barclays cree que Mediaset y Atresmedia ganarán con el nuevo panorama televisivo
La propuesta de Superliga liderada por algunos de los principales equipos de fútbol de Europa supondrá una revolución en las audiencias, siendo los principales castigados los que tienen los derechos de las ligas nacionales.
La nueva Superliga que se ha presentado este mismo lunes como nueva competición europea de fútbol liderada por equipos como el Real Madrid, el FC Barcelona, el Manchester City, el Chelsea o la Juventus de Turín ya supone un golpe frontal al mercado de los derechos televisivos del deporte rey en los países europeos. Un mercado que se va a sacudir con la entrada de nuevos actores y que de rebote beneficiará a los operadores especializados en televisión en abierto: en España Mediaset y Atresmedia.
Así lo considera Barclays, el banco de inversión de Londres que en un informe enviado al mercado este mismo lunes ha considerado que «por el momento, ITV, Mediaset, Mediaset España y Atresmedia serán benefeciarios netos de la disrupción a corto plazo de las audiencias de fútbol. Si a los clubs ingleses, italianos y españoles que se han unido a la Superliga no les dejan jugar en sus competiciones domésticas y la Superliga no empieza hasta agosto, entonces habrá ganancias de audiencia en corto plazo para los operadores de TV en abierto. Esto ocurre porque las ligas domésticas normalmente se emiten en plataformas de pago».
Por supuesto, al beneficiar a las televisiones en abierto, también castigará a las televisiones que tienen actualmente contratados derechos televisivos de pago para el fútbol, especialmente las ligas domésticas pero también la Champions League. Son principalmente, en España, Mediapro (que tiene los derechos para bares) y Movistar, que se quedó con el partido más importante de la jornada.
Los derechos están repartidos de forma heterogénea por distintos países. En España, pertenecen a Telefónica hasta 2024, mientras que en Reino Unido están en manos de BT Sport y en Italia, de Sky, Mediaset y Amazon.
El informe recuerda que la disrupción en el mercado de las audiencias de fútbol va a afectar a la valoración de las ligas domésticas y su precio. De esta forma, se verán castigados los que tienen sus derechos. Por ejemplo, en Francia, Canal +, que se quedó con los derechos tras el colapso del Mediapro del independentista Jauem Roures, lo hizo a un precio ínfimo pero ahora se enfrenta a devaluaciones.
Canal+ tiene derechos de la Champions hasta la temporada 2024. «La nueva Superliga devaluaría estos derechos y Canal + tendría que pujar también por los derechos de la nueva competición».
Según b, el punto clave es si los términos del contrato permitirán a los operadores que ganaron la Champions League reclamar a la UEFA si la competición pierde a 12 de sus mejores equipos. Esta situación también aplica a Sky o British Telecom, que se verían perjudicadas por haber pagado mucho dinero por una competición devaluada.
Lo último en Economía
-
La Seguridad Social prevé recortar hasta un 21% la pensión a los trabajadores que hayan cotizado menos de 38 años
-
El petróleo cerca de los 100 dólares pone a la Fed y al resto de bancos centrales en el punto de mira por los tipos de interés
-
Irán asegura que un petrolero ha explotado tras chocar con una mina naval en el estrecho de Ormuz
-
Los registradores facilitan la consulta de fincas afectadas por los incendios y darán gratis el documento de propiedad
-
La moda china asalta el mercado español: Shein ya es líder en la venta online y Temu registra el mayor crecimiento
Últimas noticias
-
Primeras señales «positivas» en la lucha contra el fuego que ha quemado 77.000 hectáreas en el centro de España
-
RTVE omite que el bombero al que llevó a hablar de los incendios es un activista que ha participado en actos de Podemos e IU
-
El incendio de Vall de Uxó obliga a confinar Onda: 64.000 personas quedan sin poder salir de sus casas en Castellón
-
La violencia se apodera de las calles de Palma y la Policía Nacional se ve obligada a cargar contra manifestantes violentos
-
Palma se manifiesta contra la masificación entre gritos turismofóbicos: «¡Fuego al turismo, tourists go home!»