El sector inmobiliario catalán prevé una caída en la inversión y en la venta de oficinas tras el 21-D
Los empresarios e inversores aún están digiriendo los resultados electorales de Cataluña. Pese al triunfo de Ciudadanos, el bloque independentista conserva su mayoría absoluta y la incertidumbre sobre la ruta del mismo sigue poniendo a los diferentes sectores en alerta. El primero, sin ir más lejos, es el sector inmobiliario. El mercado de la vivienda ya ha pagado las consecuencias del procés y la incertidumbre política y el escenario que se abre ahora sigue siendo “complicado”, según los expertos.
“La incertidumbre en el mercado inmobiliario no se ha despejado y no es probable que en este escenario se pueda recuperar la normalidad necesaria para la recuperación económica que se está produciendo en el resto de España y que también en Cataluña se estaba notando hasta hace unos meses», explica Fernando Encinar, responsable de Estudios de Idealista.
El mercado de la vivienda estaba volviendo a respirar tras años sumergido en la crisis, pero el ladrillo catalán ha perdido brillo y los inversores apuestan por otras ciudades, como Madrid, que está ganando la partida a Barcelona, según fuentes del sector. «Los inversores asumen riesgos si apuestan por levantar su empresa en Cataluña. El mercado de oficinas va a sufrir bastante más que otros: poner la sede de la compañía o extenderse en la comunidad, si es una empresa de fuera, le va a costar bastante hacerlo».
Caída en la inversión
«En cuanto al impacto que pueda tener, hacer cálculos sobre porcentajes en estos momentos es muy aventurado, ya que todavía pueden entrar en juego diversos escenarios que podrían variar notablemente. Qué duda cabe que tener certidumbre es lo mejor, sea cual sea esa certidumbre. Lo que ahuyenta más al inversor es la duda de qué puede ocurrir. Necesita certeza del entorno económico y legal», apunta Encinar.
Lo cierto es que ha habido una paralización en la inversión inmobiliaria y aún está lejos de que pueda reactivarse. «Los empresarios no van a invertir en la comunidad» por el conflicto político, subrayan los expertos.
También perderá el mercado residencial. «La gente de a pie va a ser cauta y va a guardar el dinero. Comprar una casa es apostar por el futuro y cuando decides comprarte una vivienda es porque en la ciudad donde vives, todo va bien. Si tienes dudas, te retraes». La compraventa de viviendas se ha ralentizado: en Cataluña, en el mes de octubre, cayó un 6,5% frente a la subida nacional del 25,7% en un mes marcado por el independentismo.
«En los últimos meses hemos asistido a una caída significativa de las operaciones de compraventa, a una paralización del mercado pero aún no se habían ajustado los precios de venta aunque sí los de alquiler. El mantenimiento en los primeros meses de 2018 de esta situación dependerá de las decisiones políticas pero podríamos ver que la tendencia del mercado inmobiliario en el resto de España no se da en Cataluña”, asevera Encinar.
Lo último en Economía
-
Cimic (ACS) desarrollará un proyecto de infraestructura digital en Australia para conectar el país
-
El Ibex 35 sube un 0,1% en la apertura y se acerca a los 20.000 puntos, con el petróleo a menos de 93 dólares
-
¿Persianas subidas o bajadas? Los expertos en climatización resuelven la duda sobre cómo dormir en las noches tropicales
-
Un español que trabaja en Australia en la temporada del algodón: “Es difícil tolerar la soledad, pero en 4 horas de trabajo cubro el alquiler de todo el mes”
-
Joaquín Marín, argentino trabajando de basurero en Australia: «Es el trabajo más fácil que he tenido, por una jornada a la semana gano 128 euros»
Últimas noticias
-
El altercado callejero de 1945 que terminó convirtiéndose en la mayor batalla de comida del mundo
-
Una silla de exterior con aspecto de madera, cojines desenfundables y un 30% de descuento
-
Anni Albers, Sonia Delaunay, Aurèlia Muñoz o Braque en la nueva exposición en Madrid de la Colección Masaveu
-
Combate la caspa y el cuero cabelludo graso con este champú sólido
-
Alonso y Aston Martin localizan el problema y ya sólo dependen de Honda: «Vienen carreras duras…»