Economía
plan de choque económico

Sánchez presume de subir 75 millones el ingreso mínimo después de no repartir 980 millones en 2021

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, han presumido de que el Plan de Respuesta económica a la invasión de Ucrania que aprobará el Consejo de Ministros este martes incluirá una mejora de un 15% de la cuantía del ingreso mínimo vital. Sin embargo, esta medida, que no había aparecido en ninguna quiniela hasta que lo ha anunciado el Gobierno el lunes a primera hora, supondrá un gasto de 75 millones de euros, cifra irrisoria porque en 2021 la Seguridad Social dejó de repartir 980 millones de los 3.000 presupuestados para esta prestación.

De acuerdo con lo anunciado por Sánchez para el ingreso mínimo vital, la cuantía de esta ayuda se incrementará en un 15% para las menos de 300.000 familias que la están cobrando. Según los datos del Ministerio de Seguridad Social, hasta noviembre -último mes contabilizado- se gastaron 1.725 millones de euros, 160 millones al mes.

Esto significa que incrementar un 15% la cuantía de las ayudas supondrá incrementar en unos 25 millones de euros al mes el gasto público. Las medidas del Plan de Respuesta económica que aprueba este martes el Ejecutivo se extenderán hasta el 30 de junio, tres meses en principio. Por lo que el gasto de la medida sumará 75 millones.

Una cifra que no aguanta la más mínima comparación con lo que el Gobierno se ha ahorrado en 2021 -pese a que anunció para 2022 un incremento de la prestación del 3%-. Según los presupuestos del Ministerio que dirige José Luis Escrivá, hasta noviembre se han gastado 1.725 millones de euros y la cifra al final de año no llegará a los 2.000 millones.

El resultado es que se han dejado de repartir entre la gente más necesitada 980 millones de euros sobre lo presupuestado en un principio para esta prestación, 3.000 millones de euros. El Ministerio ya restó 260 millones de presupuesto para esta prestación en octubre y, un mes después, lo elevó a 980 millones. Aún así, todo apunta a que ni con el gasto de diciembre se llegará a los 2.000 millones en los que ha dejado finalmente el presupuesto del ingreso mínimo vital para 2021.

Fiasco de la medida

La historia de esta prestación es la historia de un conflicto permanente. Primero, porque el ex vicepresidente Pablo Iglesias le impuso a Escrivá aprobar la medida antes de que estuviera bien engrasada -el ministro quería retrasarla hasta que tuvieran cruzados los datos de Hacienda con los de la Seguridad Social para evitar fraudes-.

Después, la prestación ha alcanzado a un número de gente muy inferior al previsto inicialmente, 2,1 millones de personas y 800.000 familias. Actualmente no llega a las 300.000 familias. Además, algunos perceptores se han quejado de que la cantidad que se les ha aprobado como ayuda es irrisoria, como publicó este diario.