Economía
Cortes de gas

Ribera reconoce el riesgo de cortes en el suministro de gas en las próximas semanas

  • Nayara Mateo
  • Redactora de economía, especializada en el sector inmobiliario, turismo, consumo y distribución. Antes en Expansión, Efe y Brainsre.news.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha admitido este viernes que hay riesgo de cortes en el suministro de gas en las próximas semanas. La ministra reconoce que puede que se produzca una «situación de máxima tensión» en los mercados de gas debido al cierre del gasoducto Nord Stream I, por el que fluye esta materia prima desde Rusia hacia Alemania.

En concreto, Ribera ha admitido que nos encontramos ante «una situación preocupante y por eso estamos oyendo esos mensajes de alerta», ha dicho sobre el aviso del Banco Central Europeo (BCE) sobre un posible escenario apocalíptico para la economía europea si Rusia corta el suministro de gas.

La ministra matiza que a España no nos afecta «de forma importante porque no llega gas a través de gasoducto procedente de Rusia». «Pero sí es verdad que nos afecta en primer lugar en el precio y en segundo lugar en la necesidad de consolidar esa capacidad de contar con proveedores muy variados», admite Ribera.

El próximo 11 de julio comenzarán las labores de mantenimiento habituales en esta infraestructura, que, en principio, debería permanecer cerrada tan sólo durante unos diez días debido a estas tareas. Sin embargo, desde Alemania auguran que estos trabajos puedan convertirse en el prolegómeno de un corte definitivo del suministro de gas ruso hacia el país germano.

«No es algo que debamos descartar al 100%, porque puede producirse una situación de máxima tensión, no ya en otoño, sino en las próximas semanas», ha valorado la ministra en el programa Espejo Público.

Al ser preguntada sobre del impacto que tendría que finalmente se produjese ese corte definitivo del suministro, la titular de Transición Ecológica ha asegurado que seguramente se incrementarían los precios, por lo que ha vuelto a defender la posibilidad de que la Unión Europea (UE) realice compras conjuntas de esta materia prima.

Comité de crisis

Tal y como ha adelantado OKDIARIO este viernes, el Gobierno trasladó el pasado miércoles a las más importantes agencias de comunicación, relaciones públicas y distribución su convencimiento de que en el mes de septiembre habría que alertar a la población de que se producirían cortes de suministro en servicios esenciales como la distribución de energía eléctrica o de gas, un escenario que ha obligado a Pedro Sánchez a poner en marcha un comité de crisis.

El objetivo del Gobierno, según han trasladado alguno de los asistentes a los encuentros convocados esta semana por el Ejecutivo, es evitar a toda costa que se produzca un escenario de revuelta social o protestas que pudieran dar al traste con el escenario publicitado por la coalición gubernamental de recuperación económica y normalidad, a un año escaso de las elecciones y «suavizar» medidas tan impopulares como el recorte de suministros básicos.

Este escenario puede convertirse en la tormenta perfecta con una inflación que los analistas más reconocidos sitúan siempre por encima de los dos dígitos, con un verano menos exitoso de lo previsto en lo turístico, que ya alcanza un 30% de cancelaciones de reservas, y con una evolución del empleo muy preocupante.

El Gobierno, con la vicepresidenta tercera Teresa Ribera al frente, quiso enviar después de realizar una convocatoria telefónica urgente a relevantes figuras de la comunicación corporativa  y de los sectores económicos más afectados, este escenario, que las fuentes consultadas por OKDIARIO sitúan en la sede del Ministerio de Transición Ecológica en el madrileño Paseo de la Castellana el martes por la mañana, en diferentes sesiones.

Al parecer el mensaje que quiso trasladar el Ejecutivo es el de recabar la colaboración de los citados con el fin de generar un escenario previo de tranquilidad  y cierta normalidad en la ciudadanía, ante medidas que consideran inevitables, pero que por otra parte retrotraen a escenarios de posguerra civil.