Economía
Medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial

El ocio nocturno carga contra Sánchez al dejar fuera de las ayudas directas a 9.000 negocios

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

Un año después de que el Gobierno de Pedro Sánchez declararse el estado de alarma por el impacto de la crisis del coronavirus en España ya han cerrado 4.933 locales de ocio nocturno y el sector acumula pérdidas de 2.580 millones de euros. Unas cifras que podrían aumentar en los próximos meses ante la falta de ayudas directas del Ejecutivo, ya que un 30% de los negocios se quedarán fuera por las duras condiciones -impuestas por el Ministerio de Asuntos Económicos- para acceder a las de las medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia.

Según ha explicado el presidente de la Asociación Estatal de ocio nocturno y de espectáculos Spain Night Life, Tito Pajares, en conversaciones con este diario «las ayudas directas del Gobierno de Pedro Sánchez excluyen a 9.000 negocios del ocio nocturno de los 30.000 que hay en España». «Una cifra que deja a más del 30% del sector fuera de las medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia, pese a llevar un año con la persiana de sus negocios bajada».

Tras la aprobación en el Consejo de Ministros del plan de ayudas directas, el Gobierno de Pedro Sánchez avisaba que para que los autónomos y empresas puedan acceder a las ayudas se fijan una serie de condiciones que deben cumplir en el momento en el que se presentan las solicitudes a las mismas. Unas condiciones que Pajares ha calificado de «inviables para gran parte del tejido empresarial español tras el grave golpe que ha asestado la crisis del coronavirus a la solvencia de los negocios».

«Las empresas receptoras no pueden tener su domicilio en un paraíso fiscal, ni estar en concurso ni haber cesado la actividad en el momento de la solicitud, deben estar al corriente de pagos de las obligaciones tributarias y de la Seguridad Social, no repartir dividendos ni aumentar los salarios de su equipo directivo durante un periodo de dos años y mantener su actividad hasta junio de 2022», reza el Real Decreto-ley 5/2021 aprobado el pasado 12 de marzo.

Una serie de condiciones que sólo cumple el 70% de las discotecas, salas de baile y bares de copas en España, lo que se traduce en más de 20.000 negocios. No obstante, el presidente de la Asociación Estatal de ocio nocturno y de espectáculos Spain Night Life explica que «en un escenario de inestabilidad por el avance de la crisis del coronavirus hacia una cuarta ola y el posible endurecimiento de las medidas restrictivas de los distintos gobiernos, las empresas no se van a arriesgar a solicitar las ayudas si ,desde el Gobierno exigen mantener la actividad hasta junio de 2022».

Además, Pajares, ha calificado de «golpe bajo» el hecho de no haber suspendido o aplazado el pago de los tributos y cotizaciones devengados durante el ejercicio 2020 y «ahora exigir a los empresarios encontrarse al corriente de sus obligaciones para acceder a las ayudas».

El ocio nocturno «al límite»

El sector advierte de que su capacidad de resistencia «se encuentra al límite», con unas pérdidas acumuladas por cada discoteca de más de 300.000 euros, y por cada bar de copas o sala de conciertos de más de 150.000 euros, así como un retroceso en la facturación del 84%. Una situación que puede provocar que si antes del verano no se reabren los locales, o se inyecta un plan de ayudas económicas directas al sector, el 70% de las pymes del ocio nocturno puede «terminar desapareciendo durante esta próxima primavera».

Por ello, la organización reclama al Ejecutivo de Pedro Sánchez que reconozca la «crítica» situación del sector diseñando un plan de rescate para discotecas, bares de copas y salas de baile. Asimismo, consideran necesario suspender el pago de impuestos y aplazar apremios y embargos que permitan mantener congelada la situación económica del sector y su supervivencia hasta el final de la crisis del coronavirus.