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El movimiento discreto de Hacienda que te debería preocupar: ignorar la renta en 2026 ya no es una opción

A pesar de que sólo estemos a mediados de febrero, seguro que son muchas las personas que ya se encuentran pensando en cómo va a ser la próxima campaña de la Renta o si habrá alguna nueva deducción que poder aplicar. Pero también cada año, miles de contribuyentes dan por hecho que no tienen que presentar la declaración por un motivo que puede parecer lógico, ya que se encuentran en situación de desempleo, es decir, están al paro.

Sin embargo, la Agencia Tributaria ha comenzado a recordar de forma más contundente que esta creencia es errónea. Las cartas enviadas a beneficiarios del SEPE y las sanciones ya impuestas evidencian que la Administración ha puesto el foco en quienes reciben prestaciones y no han cumplido con sus obligaciones fiscales. El hecho de estar desempleado no exime de presentar la renta a Hacienda. La clave está en algo que muchos desconocen: a efectos fiscales, el SEPE actúa como un pagador más. Y eso cambia por completo la situación de quienes alternan trabajo y prestaciones o reciben diferentes tipos de ayudas a lo largo del año.

El movimiento de Hacienda sobre ignorar la renta en 2026: ya no es una opción

Quienes han trabajado parte del año y después han cobrado paro, o quienes reciben subsidios compatibles con empleo parcial, entran directamente en un escenario que obliga a revisar la renta con detalle. Al existir dos pagadores, el límite que determina la obligación de declarar se reduce de los habituales 22.000 euros anuales a 15.000 euros.

Esto afecta especialmente a personas que han tenido un contrato laboral y después han cobrado prestación, o que han acumulado varios ingresos pequeños sin ser conscientes de que suman más de lo permitido por ley. Aunque estén desempleados en el momento de hacer la declaración, la obligación de declarar no desaparece.

Por qué tantos parados están recibiendo sanciones

Buena parte del problema nace del desconocimiento. Muchas personas creen que, si no tienen nómina, no tienen que declarar. Pero lo cierto es que cuando el SEPE paga una prestación contributiva o ciertos subsidios, esos ingresos se suman y pueden superar el límite legal, generando entonces la obligación de tener que presentar la renta cuando se abre la campaña. De este modo, la Agencia Tributaria ha detectado numerosos casos en los que no se presentó la declaración pese a superar el umbral de ingresos y la verdad es que las consecuencias no son menores:

En muchos expedientes, las reclamaciones dirigidas a personas en paro rondan entre 200 y 600 euros, cifras que están generando preocupación y malestar entre quienes desconocían completamente estas obligaciones.

Nunca debemos creer que el paro no tributa

A nivel práctico, el error más extendido es asumir que una prestación pública funciona como una ayuda exenta de tributar. No es así. Las cantidades abonadas por el SEPE siguen el mismo criterio que cualquier otro ingreso sujeto a retención. Y si durante el año se han percibido cuantías procedentes de diferentes pagadores, el contribuyente debe revisar si supera los límites que obligan a presentar la declaración de la renta. Además, hay ayudas que según considera Hacienda, también cuentan como ingresos a efectos fiscales, como el Bono Joven, que miles de beneficiarios han recibido sin saber que podría influir en su declaración.

Cómo evitar sanciones en el caso de estar en paro

La única forma de evitar problemas con Hacienda es comprobar, cada año, si se superan los umbrales que obligan a presentar la declaración. No importa si la persona lleva meses sin trabajar o si únicamente percibe prestaciones ya que se aconseja revisar los ingresos totales, comprobar el número de pagadores y verificar si las retenciones han sido suficientes.

En caso de duda, lo más prudente es presentar la declaración igualmente. Hacerla a tiempo evita sanciones y, en muchas ocasiones, puede incluso resultar favorable para el contribuyente si existen deducciones aplicables o si la prestación ha tenido retenciones superiores a las necesarias.

En definitiva el refuerzo de los controles por parte de Hacienda indica una tendencia clara y es que en 2026, dejar pasar la declaración puede tener consecuencias económicas para cualquier persona que haya cobrado del SEPE, aunque sea durante unos meses. El movimiento discreto de la Agencia Tributaria,cruzando datos y enviando avisos a los contribuyentes, es una señal de que la administración va a estrechar aún más el seguimiento.

Así, en un contexto en el que las sanciones se están multiplicando, la recomendación es más que evidente: si has recibido prestaciones o ayudas, revisa tu situación fiscal y presenta la declaración aunque pienses que no te corresponde. Lo contrario puede traducirse en recargos, intereses y multas difíciles de asumir, especialmente para quienes ya atraviesan una situación económica delicada.