Meliá gana 4,1 millones hasta junio tras provisionar 79,4 millones por su salida de Cuba

Meliá Hotels International ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 4,1 millones, lo que supone un descenso contable respecto al ejercicio anterior debido al impacto de la provisión extraordinaria y sin afectación a la caja de 79,4 millones de euros asumida tras su decisión de cesar de forma definitiva toda su actividad en Cuba.
Sin tener en cuenta el impacto no recurrente derivado de la salida de la isla a través de su filial Ilha Bela, el beneficio neto consolidado del grupo turístico ha ascendido a 83,5 millones de euros hasta junio, en línea con el negocio subyacente y las expectativas del mercado, según ha comunicado la empresa a la CNMV.
«La solidez de nuestras operaciones, el potencial de nuestro modelo y la mejora sostenida de nuestros beneficios recurrentes constituyen sin duda, la mejor base para compensar este efecto extraordinario en el futuro y continuar generando valor para nuestros accionistas», ha explicado el presidente y consejero delegado de la hotelera Gabriel Escarrer.
En el apartado operativo, los ingresos consolidados sin plusvalías de la cadena hotelera alcanzaron los 1.047,4 millones de euros entre enero y junio, un 7,1% más que en el mismo periodo del año anterior.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) sin plusvalías creció un 2,5%, hasta los 244,8 millones de euros, a pesar del cierre temporal por obras de renovación en activos clave como el Paradisus Cancún y el Gran Meliá Don Pepe.
La compañía destaca la positiva evolución de los hoteles urbanos y vacacionales en España con incrementos de un dígito alto, así como el comportamiento de los hoteles de la República Dominicana y de Estados Unidos, mientras se consolida la recuperación de China frente al año anterior con una excelente evolución de los destinos del Sudeste Asiático, con Vietnam encabezando el crecimiento, seguido de Tailandia e Indonesia.
De cara al cierre del ejercicio 2026, la compañía balear mantiene su objetivo de alcanzar un Ebitda mínimo de 565 millones de euros y prevé un incremento de un dígito alto en el RevPAR en moneda constante. Asimismo, estima un crecimiento de 200 puntos básicos en el margen operativo subyacente.
En materia financiera, Meliá reitera su meta de mantener un nivel de apalancamiento estable, con una ratio de deuda neta financiera sobre Ebitda situada entre las 2 y las 2,5 veces.

Además, la dirección se encuentra evaluando la posible rotación de activos no estratégicos de baja generación de caja para optimizar la asignación de capital.
En lo que va de año, la compañía ha firmado 17 nuevos establecimientos (3.816 habitaciones) y ha realizado 14 aperturas con más de 2.000 habitaciones.
Sus objetivos para el conjunto del ejercicio pasan por firmar un mínimo de 40 nuevos hoteles, con alrededor de 8.400 habitaciones, y abrir al menos 30, añadiendo 3.500 habitaciones.
El foco se mantiene en los principales destinos del «eje vacacional», que incluye el arco mediterráneo con dos nuevos hoteles en España, dos en Italia, uno en Grecia, y cinco en Túnez, así como la zona del Caribe con un hotel en México y uno en República Dominicana, y el Sudeste Asiático, con un nuevo hotel firmado en Vietnam.