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Economía
Fed

Kevin Warsh nombrado presidente de la Fed tras superar la votación del Senado de Estados Unidos

Warsh ha sido elegido con 54 votos a favor y 45 en contra

El Senado estadounidense ha aprobado a Kevin Warsh como nuevo gobernador de la Reserva Federal (Fed). Warsh ha sido elegido con 54 votos a favor y 45 en contra. Había sido nominado por el presidente Donald Trump y respaldado por los republicanos.

Warsh necesitaba una mayoría simple para ser nombrado presidente de la Fed, una meta alcanzable para los republicanos que ostentan 53 de los 100 asientos en el hemiciclo. Solo un único demócrata, John Fetterman de Pensilvania, ha votado con la mayoría republicana. Al conseguir 54 votos a favor, se ha aprobado su candidatura para dirigir el banco central de la primera economía mundial.

El economista de 53 años se convierte así en el décimoséptimo presidente de la Fed y sustituye en el cargo a Jerome Powell, cuyo mandato termina el 15 de mayo. Sin embargo, seguirá siendo gobernador de la Fed. Powell ha dicho que permanecerá como gobernador al menos hasta que la investigación interna sobre él que lleva a cabo la propia Fed a instancias de Trump «concluya de manera definitiva y transparente».

La toma de posesión de Warsh para el cargo de presidente de la Reserva Federal por cuatro años está pendiente de la firma final de la Casa Blanca. Se espera que Warsh presida la próxima reunión de la Reserva Federal, que se celebrará del 16 al 17 de junio.

Trump se ha mostrado convencido de que el exfinanciero con amplia experiencia en Wall Street aplicará una política monetaria más expansiva. Según los expertos de Scoopratings, con Warsh, la Fed centrará su atención de forma más estricta en la estabilidad de precios y el máximo empleo, prestando significativamente menos atención a cuestiones como el riesgo climático o la equidad social.

Warsh se enfrenta a un panorama inflacionista diferente al de la última vez que fue gobernador de la Fed. En aquel entonces, la inflación se situaba mayoritariamente por debajo del objetivo del 2% de la Reserva Federal, pero Warsh argumentó que los responsables políticos debían endurecer las condiciones financieras con un balance más reducido.