Inquietud en los trabajadores de Nissan ante la caída de producción en la planta de Barcelona
El fin de la producción del Pulsar y la incertidumbre sobre la evolución de los otros modelos que Nissan ensambla en la planta de Barcelona, han hecho saltar de nuevo las alarmas sobre un posible ajuste de personal a medio plazo y la petición de más sacrificios laborales.
Fuentes sindicales consultadas por Efe han alertado de la dificultad del momento dado que el Pulsar dejará de producirse antes de las vacaciones de verano, mientras que la dirección acaba de informar de que finalmente no habrá tercer turno en la Línea 2, sin que se espere el anuncio de ningún modelo sustitutivo antes de finales de año o principios de 2019.
La creación del tercer turno -el de noche- en esta línea que ensambla las «pick up», prevista para el verano, debía ayudar a compensar la pérdida de los otros vehículos, en especial del Pulsar, que ha acabado su ciclo de vida, pero también de la versión de pasajeros de la furgoneta NV200.
Los sindicatos calculan que la producción de la planta de la Zona Franca bajará en septiembre a las 80-90 unidades diarias frente a las 150-160 actuales.
Baja capacidad
En la actualidad, la planta catalana está al 40 % de su capacidad operativa, lo que da idea de la infrautilización de las instalaciones. La empresa ha informado a los sindicatos de que el excedente de plantilla para este septiembre rondará las cien personas.
Ante esta situación, las mismas fuentes han apuntado que la empresa podría optar por dejar de renovar a temporales o bien por recuperar algunos puestos que están siendo ocupados por subcontratas, en aplicación de acuerdos suscritos en el pasado y recogidos en el convenio.
Los sindicatos llevan meses reclamando a la multinacional nuevas adjudicaciones que permitan garantizar el mantenimiento del empleo tanto en la empresa principal como en sus proveedoras y subcontratas.
Por su parte, un portavoz de Nissan en Barcelona ha explicado a Efe que, a día de hoy, no está en los planes presentar ningún Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para la fábrica de Zona Franca.
«No estamos alarmados, pero sí que estamos estudiando cómo adaptarnos a la situación, al igual que se ha hecho en otros momentos en el pasado», ha detallado.
Una posibilidad sería aprobar un nuevo plan voluntario de bajas incentivadas para poder dar salida a los trabajadores de más edad, cercanos a la prejubilación, algo que requiere el visto bueno de Nissan Europa.
La compañía defiende, pese a todo, que la planta de Zona Franca continúa siendo competitiva y que ahora mismo está centrada en las entregas a clientes de la furgoneta 100 % eléctrica e-NV200, fabricada en exclusiva mundial en Barcelona, y que acumula 4.600 pedidos desde enero.
En la planta de Barcelona, la más importante de la multinacional nipona en España, trabajan unas 3.000 personas, de las que un centenar son temporales – 70 destinados en las líneas de producción y otras 30 en las oficinas -, mientras que en el mismo recinto de Zona Franca operan un millar de empleados de subcontratas.
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