Economía

La guerra de un empresario español contra el ministro de Finanzas de Andorra

Son varias las empresas numismáticas que claman al cielo por el dinero negro que se mueve en las ventas internacionales de monedas acuñadas en el Principado debido a la falta de control de las transacciones. Según ha podido saber OKDIARIO, varios coleccionistas profesionales, entre ellos varios españoles, han mantenido reuniones con el ministro de Finanzas andorrano para solventar la situación sin éxito alguno.

Lo que denuncian los operadores del sector es que el Gobierno del Principado no quiere regular una actividad en la que las carteras típicas de monedas para coleccionistas, valoradas en unos cuatro euros, se venden en las calles de Andorra por 80 euros o más, en lo que es un mercado negro ‘permitido’ sin precedentes en el Principado.

Andorra luchó por tener su propio Euro en 2012, y lo consiguió. No sin antes pasar por todos los filtros que la Comunidad Europea impone para evitar malas prácticas en la actividad. Al final, la divisa andorrana vio la luz a finales del año 2014, sin embargo, la falta de control ha propiciado un negocio especulativo de dinero negro que llegó a superar, según diversos medios andorranos, los tres millones de euros en apenas seis meses.

El ministro de Finanzas y portavoz del Gobierno de Andorra, Jordi Cinca. (Foto: EFE)

Rubén Pulido, director de Pulifil, es el empresario español que ha puesto la espada en todo lo alto frente a estas prácticas que tanto daño hacen a su negocio. Según ha explicado Pulido a OKDIARIO, “el problema surge porque el Gobierno andorrano habilitó los mecanismos para diseñar primero y después emitir sus propios euros, con lo que fomentó la puesta en circulación de la moneda a través de su ministro de Finanzas, Jordi Cinca, pero sin dotarlo de ninguna institución que regulara la distribución internacional de las divisas. Algo que podría haber evitado que se desatara el círculo especulador con la venta a coleccionistas y profesionales”.

Pulido señala que por estas carteras de monedas de apenas cuatro euros de valor real se llega a pagar más de 170 euros. “Los ciudadanos andorranos que más compran llegan incluso a pactar precios para incrementar el valor de las monedas que controlan”, denuncia Pulido.

El Gobierno de Andorra lo permite

Según explica Pulido, “el Gobierno de Andorra es muy consciente de lo que está pasando porque las mismas casas de numismática se lo hemos trasladado. Yo mismo he tenido varias reuniones con el ministro de Finanzas y no me ha hecho ni caso. Prefieren mantener su política de no intervenir”.

“Todo ello sólo repercute en que Andorra cada vez tenga una peor marca internacional”, sentencia Pulido. Los euros del Principado ya son conocidos en el sector por su origen manchado. Con todo, mantienen su alto valor en el mercado. Aún son piezas extraordinarias.

El ministro de Finanzas y portavoz del Gobierno de Andorra, Jordi Cinca. (Foto: EFE)

70.000 lotes de monedas

La partida de 70.000 lotes con ocho monedas (dos euros, un euro, 50 céntimos, 20, 10, 5, 2 y un céntimo) estaban, en primera instancia, reservados exclusivamente para andorranos y residentes del Principado. Pero no fue así, ni mucho menos.

El propio ministro de Finanzas llegó incluso a garantizar que habría euros acuñados en Andorra para toda la población. Sin embargo, bastante antes de que se hiciera oficial el nacimiento del ‘euro andorrano’, ya eran varios los ciudadanos del Principado que tenían en sus manos el lote exclusivo, por el que pagaron exactamente 3,88 euros (el valor real de las monedas). Y fue a partir de ahí cuando comenzó a crecer el mercado negro, ya que se empezaron a poner a la venta en páginas de subastas online, como Ebay, a precios que multiplicaban por 50 su valor real.