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IAG gana un 20% menos por el golpe del combustible y se deja más de un 2% en Bolsa

El mercado castiga las cuentas del grupo aéreo pese a que mantiene sus previsiones para el conjunto del año

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Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

IAG, el holding propietario de Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level llegó a caer más de un 2% después de presentar unos resultados semestrales marcados por el impacto del encarecimiento del combustible, una de las principales preocupaciones para las aerolíneas desde la escalada de tensión en Oriente Próximo.

La compañía obtuvo un beneficio después de impuestos de 1.033 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone un descenso del 20,6% respecto al mismo periodo de 2025. La caída se explica, principalmente, por el aumento del coste del queroseno, que ha presionado los márgenes del grupo pese a que la demanda de viajes continúa mostrando fortaleza.

Los ingresos, sin embargo, siguieron creciendo. IAG facturó 16.064 millones de euros entre enero y junio, un 1% más que un año antes. De esa cifra, 14.082 millones correspondieron al negocio de transporte de pasajeros, que continúa siendo el gran motor de la compañía.

El beneficio operativo también retrocedió, hasta los 1.608 millones de euros, un 14,4% menos, reflejando que el incremento de los costes ha pesado más que el ligero crecimiento de la actividad.

En cuanto al tráfico, las aerolíneas del grupo transportaron 58 millones de pasajeros durante el semestre, un 0,2% más que el año anterior. La ocupación de los aviones permaneció prácticamente estable, con una ligera mejora del 0,9%, lo que confirma que la demanda sigue resistiendo pese al entorno económico y geopolítico.

El combustible marca las cuentas

El gran factor que explica el deterioro de los beneficios continúa siendo el combustible. El conflicto militar en Oriente Próximo disparó el precio del queroseno durante buena parte del semestre, encareciendo uno de los principales costes de explotación de cualquier aerolínea.

No obstante, la situación comienza a mejorar. Según las estimaciones del grupo, el coste total del combustible para 2026 se situará en torno a los 8.600 millones de euros, unos 300 millones menos de lo previsto a finales de junio y 400 millones por debajo de las previsiones de mayo, gracias a la reciente moderación de los precios.

Además, IAG mantiene cubierta el 70% de sus necesidades de combustible para lo que resta de año, una estrategia que le permite reducir la volatilidad provocada por las fuertes oscilaciones del mercado energético.

La compañía asegura que ya ha conseguido compensar aproximadamente el 60% del incremento del coste del combustible mediante el aumento de los ingresos y diferentes medidas de eficiencia y reducción de costes, en línea con las previsiones internas del grupo.

Mantiene el optimismo para el año

Pese al descenso del beneficio y a la reacción negativa del mercado, desde IAG confían en la sólida posición de la compañía para afrontar los próximos meses.

El grupo confía en la fortaleza de sus aerolíneas y en la diversificación geográfica de sus operaciones para absorber un entorno todavía marcado por la incertidumbre internacional.

En este contexto, IAG mantiene sin cambios su previsión de capacidad para 2026 respecto al ejercicio anterior y asegura que la demanda continúa siendo robusta en toda su red. Las reservas para la segunda mitad del año ya alcanzan el 57% de la capacidad prevista y los ingresos esperados se sitúan en niveles similares a los registrados hace un año.

Sin embargo, el mercado ha optado por centrarse en el deterioro de la rentabilidad. La reducción de más del 20% del beneficio neto ha pesado más que la estabilidad de la demanda y la mejora de las perspectivas del combustible, provocando que las acciones del grupo registraran caídas superiores al 2% tras la publicación de las cuentas.

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