Vivienda

¿Cuándo es mejor pedir una hipoteca, en verano o esperar a septiembre? Los expertos en finanzas responden

Pedir una hipoteca
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se formalizaron 501.073 hipotecas sobre viviendas en España, la cifra más elevada de los últimos quince años, tras crecer un 17,8% respecto al ejercicio anterior. El importe medio de estos préstamos se situó en 163.738 euros, un 12,6% más que un año antes.

Por comunidades autónomas, Extremadura lideró el crecimiento en la concesión de hipotecas durante diciembre, con un aumento del 84,9%, seguida de Navarra (61,7%) y La Rioja (45,3%). En cuanto a las condiciones de financiación, el tipo de interés medio de las hipotecas sobre viviendas se situó en el 2,87% y el plazo medio de amortización fue de 25 años. Del total de préstamos concedidos, el 32,9% se constituyó a tipo variable, mientras que el 67,1% optó por un tipo fijo. El interés medio inicial fue del 2,87% para las hipotecas variables y del 3,04% para las de tipo fijo.

¿Cuál es el mejor momento para pedir una hipoteca?

«Es cierto que en julio y agosto las entidades reducen personal, recortan horarios de atención presencial y agosto llega prácticamente sin firmas ante notario ni departamentos de riesgos a pleno rendimiento. Pero esa misma circunstancia es la que convierte el canal digital en la vía con más garantías de que la operación avance en tiempo y forma durante todo el periodo estival», detalla la plataforma Wypo.

Daniel García Yurrieta, experto hipotecario de Wypo, explica a La Razón que «ni el verano ni el invierno determinan si es buen momento. Lo determina el perfil: estabilidad laboral, ingresos suficientes, ahorro disponible para entrada y gastos (entre el 10% y el 12% adicional al precio de compra) y la vivienda elegida. Cuando esas piezas están en orden, no hace falta esperar a ningún mes del calendario. Lo que sí cambia en estos meses es lo rápido que se puede tener todo organizado: en la solicitud ya se puede descargar de forma automática toda la documentación de Hacienda y Seguridad Social».

La evolución de los tipos de interés es uno de los principales factores a tener en cuenta. Sin embargo, los expertos recuerdan que el mercado inmobiliario rara vez combina tipos de interés bajos con precios de la vivienda más reducidos. Por ello, retrasar la compra esperando mejores condiciones puede implicar asumir un mayor coste en alguno de estos dos frentes: una vivienda más cara o una financiación menos favorable.

En cuanto al mejor momento para solicitar una hipoteca, los profesionales del sector señalan que el verano no suele ralentizar la tramitación de los expedientes. La digitalización de los procesos y el mantenimiento de acuerdos comerciales entre entidades financieras permiten que las solicitudes avancen con normalidad durante la época estival. Por ello, más que esperar a una fecha concreta, lo mejor es preparar con antelación toda la documentación necesaria para agilizar el proceso cuando llegue el momento de solicitar la hipoteca.

¿Conviene presionar mucho al banco para obtener mejores condiciones? Según Daniel García Yurrieta, «no es lo más eficaz, y menos en los meses de más volumen. Cuando una entidad tiene muchas operaciones encima de la mesa, si nota que se está apretando demasiado puede perder el interés en seguir negociando esa hipoteca en concreto. Lo que de verdad marca la diferencia es presentar bien la solicitud y preparar bien el perfil del cliente desde el principio, para que la oferta que llegue ya sea buena, en lugar de depender de forzar la negociación después.»

Perspectivas para 2026

La mejora de las condiciones para acceder a una hipoteca continúa impulsando la demanda de vivienda y mantiene el interés de los compradores en un mercado condicionado por la falta de oferta. Sin embargo, esta dinámica podría empezar a perder fuerza. Según María Matos, directora de Estudios de Fotocasa., «la financiación sigue siendo el principal motor del ciclo inmobiliario y el factor que impulsa o frena la demanda».

Ahora bien, «si el Euríbor se mantiene en los niveles actuales, es probable que las entidades financieras reduzcan la intensa competencia comercial vista en 2025 y opten por una estrategia más conservadora». Esto podría traducirse en una «suave desaceleración del ritmo de compraventas durante 2026, situándose en una media cercana a las 40.000 operaciones mensuales».

Actualmente, apenas el 7% de los nuevos préstamos hipotecarios se formalizan con un interés variable, revisable cada seis o doce meses. Como consecuencia de la evolución de los tipos de interés, la cuota media mensual de estas hipotecas se sitúa en torno a 797 euros, unos 50 euros más que hace un año. Por su parte, las hipotecas a tipo fijo también han experimentado un incremento en el coste mensual; la cuota media alcanza actualmente los 767 euros, frente a los 600 euros registrados en marzo de 2025

En 2026, la evolución del mercado dependerá de factores como el comportamiento de la inflación en la Eurozona, las políticas comerciales de Estados Unidos y el efecto que pueda tener el incremento del gasto público en defensa e infraestructuras en Europa.

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