Credit Suisse concedió un crédito de 140 millones de dólares a Greensill con facturas sospechosas
Credit Suisse concedió el préstamo a Greensill en octubre de 2020, cinco meses antes de que la compañía se declarase en insolvencia
Credit Suisse concedió un préstamo de 140 millones de dólares a la firma financiera angloaustraliana Greensill Capital amparándose en facturas sospechosas. El segundo banco helvético concedió el préstamo a Greensill en octubre de 2020, cinco meses antes de que la compañía se declarase en insolvencia, algo que ahondó también los problemas financieros de Credit Suisse.
Las facturas supuestamente falsas fueron emitidas por la empresa de materias primas Liberty Commodities, propiedad del magnate del metal Sanjeev Gupta. Según el Financial Times, Credit Suisse aceptó como garantía las «dudosas» facturas vendidas a Greensill por su emisor original, en las que se mencionaba el nombre de siete empresas. Entre las nombradas figuraban Cargill, Mitsui Bussan Metals, Toyota Tsusho Asia Pacific e Itochu Singapore, que negaron al periódico tener constancia de transacciones con el comerciante de las facturas.
Estos documentos detallaban supuestas ventas de níquel ya realizadas e incidían con precisión en la fecha y el lugar de las transacciones. Credit Suisse habría aceptado las facturas incluso tras las advertencias de algunos de sus mayores clientes, que avisaron al banco helvético que Liberty Commodities intentaba conseguir financiación a través de Greensill utilizando facturas falsas. Desde primavera del año pasado, la división de gestión de activos de Credit Suisse afirma haber estado «trabajando duro» para recuperar los 10.000 millones de dólares en activos originales perdidos durante la operación de Greensill.
Hasta la fecha, la firma suiza ha recuperado 7.400 millones de los que 6.780 han sido devueltos a los inversores afectados el descalabro de la firma angloaustraliana. Entre las devoluciones figura el préstamo de 140 millones por facturas supuestamente falsas que contaba con una garantía de devolución por parte de Greensill. En el momento de su quiebra, Greensill Capital declaró que 335 millones de dólares de los 490 que figuraban en su balance eran deudas de las empresas del conglomerado de Gupta.
Actualmente, Liberty Commodities está siendo investigada por sospechas de fraude y blanqueo de capitales junto a otras empresas de Gupta por la oficina antifraude del Reino Unido y por la policía francesa. Por su parte, Credit Suisse se encuentra inmersa en la mayor crisis financiera de su historia, con pérdidas reportadas en los últimos cuatro trimestres.
A finales de octubre, la segunda entidad helvética anunció un plan de resstructuración que implicaría el despido de 9.000 empleados en todo el mundo, un recorte del 15 % en sus gastos y la puesta en marcha de una ampliación de capital valorada en 4.000 millones de francos que concluyó el pasado jueves. Credit Suisse cotiza hoy a 3,08 francos, aproximadamente un 65% menos que a principios de 2022.
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