Economía

La Bolsa no perdona a United Airlines la agresión a su pasajero: pierde 800 millones de dólares

Los mercados no suelen ser benévolos con las compañías que puede sufrir un boicot por parte de sus clientes. Ha sido el caso de United Airlines que ha perdido casi 800 millones de dólares de su valor tras sacar a la fuerza a uno de sus pasajeros.

El valor cerró en la Bolsa de Nueva York en rojo, perdía más de un punto porcentual y sus acciones descendían hasta los 70 dólares. Los títulos llegaron a hundirse hasta un 5%, de poco habían servido las disculpas del director ejecutivo de la compañía. Los analistas creen que, a pesar de que es una caída ligera, el mercado se va a quedar con un regusto amargo tras este poco acertado conflicto. «Las empresas invierten mucho dinero en mejorar su imagen y en programas de RSC y este tipo de incidentes tiran todo este trabajo por la borda», comenta Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank.

Actualmente, a esta hora con los mercados americanos cerrados, la capitalización de la empresa se situaba en los 22.500 millones de dólares, tras conocerse este conflicto con el pasajero bajó hasta los 21.700 millones de dólares.

Cotización de United Airlines en la Bolsa de NY

Sus acciones se podrían ver afectadas si triunfa el boicot a las aerolínea que muchos usuarios están proclamando a través de las redes sociales. López-Gálvez señala que «muchos otros ya han dicho haber cancelado la tarjeta de crédito que tenían asociada a la aerolínea, por lo que también podría afectar esta fuente de ingresos de la compañía».

El detonante de este descalabro en Bolsa de la aerolínea fueron una serie de vídeos virales en los que se mostraba un incidente en uno de sus aviones. Las autoridades aeroportuarias de Chicago, bajo las órdenes y petición de United Airlines, arrastraba fuera del vuelo 3411 con destino a Louisville a un hombre de 63 años de edad llamado David Dao. Un pasajero que fue seleccionado por la firma de manera aleatoria por un sistema informático para que se bajara del aparato con overbooking.

El pasajero se negó a salir: “Sencillamente, mátenme, tengo que llegar a casa”. Lejos de calmar las aguas, éstas se volvieron aún más turbulentas para la compañía United Airlines cuando su líder, el director ejecutivo, mandó un mensaje a sus empleados en el que criticaba al pasajero y lo calificaba de “agresivo y brusco”.