Economía

El BCE cumple el guión y amplía el programa de compra de deuda hasta 2017

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Dragui, ha cumplido su palabra y ha decidido aumentar los estímulos monetarios. Ante la imposibilidad de bajar aún más los tipos de interés, que están en el 0%, el organismo ha empleado las otras herramientas que tiene y que se resumen en comprar deuda y en reducir el interés que paga a los bancos por guardarles el dinero.

El BCE ha extendido hasta marzo de 2017 su programa de expansión cuantitativa (QE), que permite a las entidades financieras obtener dinero del banco central a cambio de los bonos estatales y corporativos. Los bancos obtienen así liquidez para poder dar préstamos y es la forma que usa la autoridad monetaria para inyectar dinero de nueva creación en la economía.

El programa de compra de activos se mantiene en 60.000 millones de euros mensuales

El programa terminaba en septiembre de 2016, por lo que la ampliación es de seis meses. El objetivo de la autoridad monetaria es impulsar los precios para lograr una tasa de inflación cercana al 2%. La teoría monetaria dice que cuando se inyecta dinero en la economía los precios suben y eso es lo que pretende el BCE.

Además, el programa incluirá también la compra de deuda pública regional y local, que hasta ahora no se realizaba. Lo que no ha hecho Dragui ha sido ampliar el volumen de dinero que destina el BCE a este fin al plan, que es de 60.000 millones de euros mensuales. Los analistas esperaban que se situara en 80.000 millones.

Finalmente, la tercera herramienta es el tipo de interés de depósito, que consiste en la tasa que el BCE paga a las entidades financieras por guardarles el dinero.  Con la llegada de la crisis financiera los bancos decidieron ingresar sus fondos en la autoridad monetaria y, rebajando el interés, se fomenta que ese dinero salga de las cuentas del BCE para volver a la economía real.

En la actualidad el tipo de interés de depósito es negativo, del -0,2%, lo que supone que en realidad son las entidades financieras las que pagan al BCE por tener su dinero en el banco central. A partir de la semana próxima será del -0,3%.