Economía
SECTOR BANCARIO

Barclays, JP Morgan y Credit Suisse duplican sus impuestos en un año pese a aumentar el 40% su resultado

Estas empresas no están sujetas al impuesto extraordinario de la banca en España

  • Benjamín Santamaría
  • Economista, analista, conferenciante y máster de educación. Redactor de economía en OKDIARIO y autor de "La economía a través del tiempo" en el Instituto Juan de Mariana

Las entidades financieras menos significativas en España, entre las que se encuentran las filiales españolas de Barclays Bank, JP Morgan International Bank y Credit Suisse International, pagaron a Hacienda el doble de impuestos en el tercer trimestre del 2023 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, estas entidades sólo aumentaron su resultado de explotación el 42,96% en ese tiempo, según los datos publicados por el Banco de España y recogidos por OKDIARIO.

El incremento de los tributos en el tercer trimestre no tiene que ver con el impuesto extraordinario a la banca. Este tributo sólo afecta a «las entidades y establecimientos financieros de crédito que tengan un importe de ingresos por intereses y comisiones correspondiente al año 2019 igual o superior a 800 millones de euros», según el decreto que lo establece.

Sin embargo, estas empresas no cumplen el requisito mínimo. De hecho, las entidades financieras menos significativas son aquellas «cuyos activos no superan los 30.000 millones de euros», según el Banco Central Europeo (BCE). En total, todas estas compañías obtuvieron 2.576 millones de euros como margen de intereses y 1.089 millones como ingresos por comisiones.

La menor capitalización de la banca más humilde no hace que sean menos relevantes. La lista elaborada por el BCE de entidades de crédito menos significativas en España incluye nombres como Barclays Bank, Banco Mediolanum, Cajasiete, Citibank, Credit Suisse, Evo Banco, JP Morgan International Bank o Renta 4.

Un signo de JPMorgan Chase & Co bank en su sede en Nueva York.

El motivo de que la lista incluya nombres conocidos es que muchas de las empresas son filiales de importantes bancos internacionales que en España no tienen tanta relevancia como la gran banca del Ibex 35.

Además, numerosas cajas rurales se encuentran dentro de las entidades menos significativas, por lo que los bancos pequeños también son víctimas de la gran carga impositiva que sufre el sector.

Hacienda exprime a la banca

En concreto, la suma total del resultado de explotación de estas empresas pasó de ser 2.628 millones de euros en el tercer trimestre de 2022 a 3.757 millones de euros en el mismo periodo de 2023, el 42,96% más.

Sin embargo, la partida de gastos por impuestos pasó de ser -153 millones de euros a -298 millones de euros, el doble. Estas cifras reflejan que la Agencia Tributaria ha duplicado su recaudación en empresas como Barclays o JP Morgan.

Un estudio de PwC España explica que el sector bancario «actualmente presenta un ratio de contribución tributaria del 53,4%». Es decir, que de cada 100 euros de beneficios antes de impuestos, las empresas abonan al Estado 53,4 euros en términos medios.

El 42% de los impuestos asumidos corresponden a impuestos específicos del sector bancario, entre los cuales el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) soportado no deducible tiene un peso del 25% del total de tributos asumidos, según PwC.

Además, Hacienda grava a este sector con el tipo incrementado del Impuesto sobre Sociedades, que constituye el 4% del total asumido, así como el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados, que representa el 8% del total asumido. Por otro lado, la banca debe soportar la contribución del Impuesto sobre los Depósitos Bancarios, que asciende al 5% del total asumido.

«En términos absolutos, estas entidades aportaron a las arcas públicas mediante el pago de impuestos un total de 11.599 millones de euros, de los cuales el 55% fueron soportados (6.439 millones de euros) y el 45% recaudados (5.160 millones de euros)», destaca la consultora.  Es decir, más de la mitad repercute directamente sobre el beneficio empresarial y, el resto, sobre los clientes.

La auditoría advierte que España es, junto a Francia, uno de los países en los que la banca soporta una mayor contribución tributaria de las principales naciones de la Unión Europea. Esta carga impositiva afecta especialmente a la banca más humilde.

De hecho, las entidades significativas españolas aumentaron su resultado de explotación en un 16,19% en el mismo periodo. Sus impuestos, en cambio, fueron un 20,75% más elevados. Estas mercantiles sí están sujetas al impuesto extraordinario del sector. En total, todas las entidades de crédito que operan en España abonaron a la Agencia Tributaria 9.957 millones de euros en el tercer trimestre de 2023.

En definitiva, Hacienda también ha salido beneficiada de la actividad de la gran banca, pero mucho menos en términos relativos que en el caso de las pequeñas entidades, pese a que estas no soportan el tributo temporal.