Alarma por el gas: Europa tiene los almacenes más vacíos que nunca con precios más altos y menos oferta
Los almacenes de gas europeos están al 35%, con la obligación de llenarlos al 90% antes del 1 de noviembre

Alarma en Europa por el suministro de gas. Los almacenes europeos se encuentran al 35% a 12 de mayo, según los datos de los operadores de infraestructuras de gas europeos. Esto significa que los almacenes de gas de Europa se encuentran más vacíos que en ningún otro momento desde que Bruselas obligó en 2023 a los países miembro a llenarlos hasta el 90% antes del 1 de noviembre de cada año para garantizar el consumo de gas durante el invierno y evitar restricciones.
En la última década, y según la misma fuente, sólo en 2021 -32%- y en 2018 -29%- los almacenes europeos de gas estaban más vacíos que ahora, pero Bruselas no obligaba a salir al mercado a comprar gas y llenarlos, como sí hace desde 2023.
La situación es preocupante. La alemana RWE, el mayor productor de energía de Alemania, ha pedido al Gobierno alemán que utilice incentivos para ayudar a rellenar las agotadas instalaciones de almacenamiento de gas del país.
Alemania es uno de los países con más problemas. Los almacenes de gas en Alemania están al 28%, mientras que en Países Bajos y Suecia rozan el 10% a mediados de mayo. Francia está en el 36%. España es el segundo país de Europa con los almacenes más llenos, al 66%, mientras que en Italia están al 53%. Nadie, salvo Portugal, cumple ya con la orden de Bruselas de tener el 90% de los almacenes con gas para garantizar el consumo en invierno.
Hay más países con la soga al cuello que otros, pero todos tienen que salir al mercado a comprar gas para llenar los almacenes en unas circunstancias totalmente desfavorables. Tanto que Acer, el organismo de la UE encargado de garantizar el funcionamiento integrado y eficiente de los mercados interiores de gas y electricidad, ha dado la voz de alarma.
Primero, porque Europa se nutre principalmente de gas natural licuado (GNL), y el cierre del estrecho de Ormuz puede ser letal. Si no se abre al comercio mundial en junio, los problemas para los países europeos se van a multiplicar.
Las exportaciones de GNL se podrían reducir en un 20% por la guerra de Irán. Y si el cierre de las exportaciones de Qatar se alarga hasta diciembre, significaría asestar un golpe a Europa, ya que le compró el 7% del GNL total que importó durante el invierno pasado.

Además, está el veto a las importaciones de gas ruso, que ha obligado a Europa a echarse en brazos de Estados Unidos. La dependencia europea de Rusia es ahora de Donald Trump, a quien se compra el 30% del total consumido en estos momentos. España también, pese a la bronca de Pedro Sánchez con el presidente de Estados Unidos.
Europa tendrá que llenar sus almacenes de gas con la competencia de Asia por los cargamentos flexibles, lo que elevaría los precios del GNL. Tras el estallido del conflicto, las primas de precio del gas en Asia alcanzaron un máximo histórico (más de 20 euros/MWh), debido a la mayor exposición de la región a posibles interrupciones del suministro a través del estrecho de Ormuz. «Esta dinámica podría dificultar el llenado de los depósitos de almacenamiento de Europa durante el verano, ya que la creciente competencia por los cargamentos flexibles de GNL amenaza con aumentar aún más los precios», advierte Acer.
Almacenes vacíos, estrecho de Ormuz cerrado, Qatar clausurado, veto al gas ruso, competencia de Asia por el GNL que agrava los precios… Europa podrá llenar sus almacenes de gas hasta el 80% el 1 de noviembre al ritmo actual de importaciones de GNL. Pero llegar al 90% como obliga la norma «sería difícil sin fuentes de suministro adicionales», señala Acer. El coste extra podría ser de entre 10.000 y 15.000 millones de euros, calculan.