El Castilla no sabe ganar sin Arbeloa. Lo dicen los números. El primer filial del Real Madrid acumula ya cuatro partidos sin ganar en el grupo primero de Primera Federación, los tres últimos desde que Álvaro Arbeloa ascendió al primer equipo. Julián López de Lerma está haciendo un buen trabajo en Valdebebas, pero todavía no ha encontrado el camino hacia la victoria.
La última victoria del Real Madrid Castilla data de hace casi un mes. Fue el pasado 4 de enero en el primer partido del año contra el Arenteiro en Valdebebas. Ganó el equipo madridista 2-0 con los goles de Rachad y Palacios. Después de ese partido, el delantero recayó de su lesión. Una mala suerte tremenda para el equipo blanco.
En aquel partido estaba Arbeloa al frente del Castilla y nada hacía presagiar que podía convertirse en el entrenador del primer equipo pocos días después. Una semana después, el filial madridista fue a Getxo y perdió 4-1 aumentando su mala racha fuera de casa. Fue el último partido del míster en el Castilla antes de dar el salto al primer equipo.
Dos días después de ese partido, el pasado 12 de enero, el Real Madrid anunció de manera oficial la destitución de Xabi Alonso y el anuncio de Arbeloa como entrenador del primer equipo. Eso provocó que Julián López de Lerma, entrenador hasta ese momento del Juvenil A, ascendiese también al Castilla.
Con Julián López de Lerma al frente del Castilla, el equipo ya ha jugado tres partidos. Dos en casa y uno fuera. Y en ninguno ha logrado ganar cortando la gran racha en casa y ampliando la mala dinámica fuera de Valdebebas. La derrota fue en Tenerife (4-2) ante un líder incontestable este año en Primera Federación.
Los dos empates (1-1) fueron contra Mérida y Osasuna B. El último, ante el filial rojillo, jugando más de 45 minutos contra 10. Pero el Castilla no está fino en las últimas semanas. No le salen cosas y el equipo se ha visto atascado.
Así explicaba Julián López de Lerma la situación del Castilla actualmente en los últimos partidos: «No hemos conseguido todavía ganar y está claro que tenemos que… es una suma de que nos están penalizando mucho los errores individuales y nos castigan mucho en contra. Y eso hace que ganar partidos no sea tan fácil. Pero creo que la dinámica y la meta y la idea está ahí. Solamente falta que podamos llegar a hacerlo un poco mejor y nos acerque a la victoria. Hoy creo que era un partido para haberlo ganado y no ha podido ser. Sin ese error de Valde estaríamos hablando de un partido totalmente distinto y no estarías haciendo esta pregunta. La meta y el porqué es a veces demasiado contextual».