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Zidane se estrena con Francia con una práctica victoria en Turquía

Los galos ganan en Turquía con un solitario gol de Mbappé, que se lesionó en el momento del tanto

Fue un triunfo frío, sin alardes, al estilo de lo que ya pasaba con Deschamps

Alarma total con Mbappé: lesionado en la rodilla izquierda tras marcar un gol con Francia

  • Daniel Calle
  • Madrigal de la Vera (Cáceres, 1993). Coordinador de la sección de deportes. Antes en El Mundo, El Español y El Debate. Una década informando sobre la actualidad deportiva.

La Francia de Zidane funciona, tras su primer partido, como la Francia de Deschamps. Gol de Mbappé, asistencia de Olise. Y todavía sin un juego vistoso, muy práctico. Esto se trata de ganar y Francia, salvo cuando se enfrenta a España, lo suele hacer. El esperado estreno de Zidane al frente de la selección de su país, en su única aventura en los banquillos más allá del Real Madrid, empezó de forma fría pese al ambiente caliente de los turcos. Victoria y poco más con un gol de un Mbappé que, por marcar y dar los tres puntos a Zidane se lesionó.

El reencuentro de Zinedine con los banquillos llegó en la 23º ciudad por población de Turquía. Los turcos quisieron llevar el encuentro ante Francia a Izmit, una localidad al este de Estambul, con un estadio moderno y coqueto. Se alejaron de los grandes estadios (y mira que los tienen) buscando una especie de encerrona que ya en el fútbol moderno es muy difícil de ver. Hasta una lona con la cara de Erdogan pusieron en uno de los córners.

El partido fue feo. La primera parte, con todos los respetos, fue un tostón. Lo único relevante fue que Zidane, queriendo tocar cosas, puso a Mbappé por la izquierda y a Dembélé de delantero centro. Tampoco es que le funcionara mucho. Poco ataque de una Francia que ganó porque tenía que ganar. Es una pena que la localía en este fútbol globalizado sea cada vez menos relevante: por mucho que Turquía se llevara el partido a un estadio más pequeño, el infierno turco ya no se ve por ningún lado. Turquía ha perdido todo lo que era en el fútbol.

Volvamos al terreno de juego. El partido cambió con el gol de Mbappé en el minuto 54. Fue una buena conexión con Olise al estilo del Mundial, de ahí que realmente esta Francia de Zidane, vestido con un traje totalmente negro, fuera a la hora de la verdad lo mismo que la Francia de Deschamps: conexión Olise – Mbappé y actuaciones individuales.

El gol le costó caro a Kylian, que se lesionó en el lanzamiento del gol. Ahí ya Zidane tuvo que cambiar cosas. Sacó a Doue en su lugar, Francia se animó algo más, más tarde salieron Barcola y Camavinga y los franceses dominaron, sin alardes, pero con inteligencia. Eso, inteligencia y práctica, Zidane te lo asegurará siempre.

En el tramo final, y tras algún acercamiento peligroso que emocionó a los turcos, el árbitro alemán Zwayer expulsó al portero Cakir por tocar el balón con casi el hombro fuera del área y ya se acabó la poca emoción que le quedaba a este primer partido de la Francia de Zidane. No sé si esta Turquía, que fue la gran decepción del Mundial y que tiene a un triste entrenador como Montella, puede ser la mejor forma de examinarse. Pero queda mucho. Francia ganó y es lo importante para ZZ.