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Copa del Rey: Athletic Club-Real Sociedad

Turrientes silencia San Mamés

El centrocampista 'txuri urdin' marcó el único gol del partido de ida de semifinales

Los de Matarazzo merecieron más, pero se llevan la eliminatoria encarrilada a la vuelta en Anoeta tras dominar el derbi vasco

Los de Valverde apenas ofrecieron motivos para discutirle la victoria a su rival

  • Kike Sáez
  • Redactor de Fórmula 1 y de baloncesto en OKDIARIO y de lo que me echen. Apasionado del deporte y todo lo que le rodea.

La Real Sociedad se impuso claramente al Athletic Club en un partido de ida de semifinales de la Copa del Rey en el que mereció más que ese solitario gol de Beñat Turrientes en el minuto 62 con el que encarriló este miércoles la eliminatoria para la vuelta de dentro de un mes en Anoeta (0-1). El centrocampista vasco silenció San Mamés en el momento más caliente del choque, en el que incluso parte de la afición lanzó objetos al campo.

A esta Real Sociedad, potenciada a su máximo nivel por Pellegrini Matarazzo desde su llegada al banquillo, ya ve en el horizonte la final de abril en La Cartuja de Sevilla. Antes tendrá que rematar la faena en su estadio ante un Athletic que ofreció muy pocos argumentos para poder siquiera optar a la victoria en el derbi vasco.

El Athletic, con cinco cambios respecto a la eliminatoria de la semana pasada, quiso salir a intimidar a la Real desde el inicio para enganchar a su público con San Mamés hasta la bandera. Pero la primera gran ocasión no llegó hasta el minuto 18, en el que Carlos Soler reclamó penalti al tropezar delante de Jauregizar. Antes, el balón se había paseado cerca de la portería de Álex Padilla.

Los leones reaccionaron rápidamente después de que Sánchez Martínez ni atendiese a la protesta del centrocampista español y tuvo la primera clara en la cabeza de Unai Gómez, que remató un buen centro de Iñigo Lekue a las manos de Álex Remiro. Pero la Real no dejó de buscar la suya y Pablo Marín la tuvo delante de Padilla, que evitó el 0-1 en el 25′.

El Athletic sobrevive a la Real Sociedad

La primera parte fue de puro tanteo en una eliminatoria que apunta a ser larga, aunque por justicia fue la Real quien más lo mereció. Padilla volvía a salvar al Athletic en el 36′ al repeler un cabezazo de Jon Martín y la defensa bilbaína despejaba poco después un tiro con rosca de Turrientes tras un gesto de calidad impresionante de Mikel Oyarzabal al bajar el balón al césped.

Acto seguido, Caleta Car remató en el córner y una posible mano de Aymeric Laporte originó otra polémica. En esta ocasión el árbitro sí conversó con el VAR y, dado que era claramente involuntaria, no pitó penalti. Una buena noticia para el fútbol que desesperó a Matarazzo, liberó a Ernesto Valverde y calentó más el derbi vasco.

Tras varios minutos se reanudó el partido y Adama Boiro dio un golpe con el pecho intencionadamente a Aramburu tras darle un pelotazo, pero Sánchez Martínez ni amonestó al lateral del Athletic, manteniendo ese arbitraje de toda la vida que se aplaude. Al descanso se llegó sin goles y el guion en el inicio de la segunda parte era el mismo: dominio claro de la Real.

Los txuri urdines tuvieron otra oportunidad clara en el 46′ cuando Oyarzabal chutó ajustado al palo, volvió a aparecer Padilla y Marín, en el rechace, la mandaba al palo. San Mamés explotó contra sus jugadores y lo pagó con la Real, con uno de los fondos lanzando objetos al campo. Sánchez Martínez aplicó el protocolo e Iñaki Williams pidió a los hinchas que parasen y se centrasen en animar a su equipo.

Turrientes celebra su gol. (Getty)

Valverde aprieta y Turrientes golpea

Valverde, enfadadísimo con los suyos, hizo cuatro cambios y buscó revolucionar el duelo sobre todo con la entrada de Nico Williams, que burló a la defensa donostiarra en el primer balón que tocó, pero no llegó a disparar. El experimento le salió mal porque la Real marcó el 0-1 acto seguido. Los de Matarazzo robaron arriba por enésima vez tras un lío entre De Galarreta y Jauregizar y Soler la pasó al hueco para Guedes que, en un derribo de Padilla, la dejó para que el centrocampista la empujase.