Deportes
El jugador prioriza el Madrid y el Tottenham necesita vender

El Real Madrid tiene apalabrado el fichaje de Eriksen

El Real Madrid tiene muy encarrilado el fichaje de Christian Eriksen de cara al mercado de invierno o el próximo verano. La prioridad del danés es jugar en el Santiago Bernabéu cada fin de semana y el Tottenham necesita vender, sabiendo que el Madrid tiene las de ganar para cerrar un traspaso por una cantidad asequible.

  • Nacho Atanes
  • Redactor de deportes y canterano de OKDIARIO. Desde 2016 cubriendo la información de tenis. También baloncesto, fútbol, ciclismo y otros contenidos.

Los caminos del Real Madrid y Christian Eriksen están llamados a encontrarse a corto plazo. El jugador danés, una de las estrellas del Tottenham Hotspur, tiene como prioridad vestir la camiseta madridista y ahora, en uno de los mejores momentos de su carrera, le ha llegado la gran oportunidad de cambiar de aires rumbo al Santiago Bernabéu. Y no está dispuesto a desaprovecharla.

Eriksen es una de las grandes oportunidades –sino la mayor– que hay actualmente en el mercado de fichajes en Europa. El internacional danés ha rechazado una y otra vez las ofertas de renovación que el Tottenham ha puesto encima de la mesa y su prioridad, mientras esté dentro de la puja, siempre será el Real Madrid. Christian pudo salir en verano a otros equipos, como el Manchester United, pero la opción de jugar en el Bernabéu diluyó las demás.

La postura del Real Madrid en un primer momento remaba en la misma dirección, que no era otra que la de considerar a Eriksen como segunda opción por detrás del deseado por Zidane, Paul Pogba. Sin embargo, las grandes pretensiones solicitadas por el Manchester United para liberar al francés hicieron que la directiva acelerara por la opción Eriksen, que además resultaba mucho más asequible económicamente a la contratación de Pogba o otros como Fabián Ruiz. Este escenario es el mismo que apunta a presentarse en enero, por lo que Christian es el hombre llamado a reforzar el centro del campo merengue.

En los últimos días de mercado, el Real Madrid logró apalabrar el fichaje de Eriksen con el jugador y su entorno, volcados e ilusionados con la opción de vestir de blanco, y con un Tottenham que no se negaba a traspasar a una de sus estrellas si la oferta era positiva, conocedores de que sino lo perderían gratis unos meses después. Entonces, la inflexible postura de Zidane –o viene Pogba o no viene nadie– frenó una llegada que habría completado el centro del campo madridista y que, esta vez sí, podría producirse en enero.

Con un precio de mercado que ha caído debido a la cercanía del final del contrato –a partir del 1 de enero Eriksen es libre para negociar su futuro de cara a la 2020-21– y manteniéndose la voluntad del jugador y sus representantes de venir a Madrid, el Real tiene en su mano cerrar una nueva operación ejemplar en lo económico y al mismo tiempo hacerse con uno de los mejores jugadores del mundo en un puesto en el que probablemente necesiten un recambio más.