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Tenis: US Open 2026

Los porros toman el US Open y los tenistas alzan la voz: «Al final vamos a terminar drogados nosotros»

En Nueva York es legal el consumo recreativo de marihuana a los mayores de 21 años

Se prohibe dentro de recintos deportivos, pero la cercanía al Flushing Meadows-Corona Park provoca invasión del humo

Sabalenka había destapado el tarro de las esencias e imponía su ley sobre Rakhimova cuando decidió detener el partido. Se acercó a Eva Asderaki-Moore, jueza del partido, y advirtió. «Alguien está fumando marihuana». Dio media vuelta y se dirigió a un aficionado. «Te importaría…? Porque es muy fuerte». Aunque no está permitido fumar dentro de recintos deportivos, el consumo recreativo del cannabis es legal a partir de los 21 años y la cercanía a Flushing Meadows-Corona Park convierte el US Open en, según Zverev, «la habitación de Snoop Dogg».

La crítica de Sabalenka se trasladó a la sala de prensa de manera irónica y tajante. «Pueden hacer o fumar lo que quieran para relajarse, pero, por favor, no lo hagan alrededor de las pistas de tenis. Es difícil competir al máximo nivel con ese olor. Si siguen fumando así, voy a terminar colocada yo también». El malestar de Sabalenka no es un hecho aislado. La británica Katie Boulter advirtió desde las jornadas de entrenamiento que el aroma resulta una «distracción molesta» en mitad de los partidos.

«Estás intentando concentrarte y te saca por completo del momento», señaló. Por su parte, la tenista Fran Jones recordó con sarcasmo su experiencia: «El año pasado pregunté si esto era normal; si vuelve a pasar, me diré ‘¡no, mantente concentrada!’». El francés Adrian Mannarino también alzó la voz para denunciar la falta de etiqueta de algunos espectadores en las gradas. «Esto se ha convertido en un zoo», expresó.

El US Open prohíbe taxativamente vapear o fumar dentro de sus instalaciones. Sin embargo, la organización se enfrenta a un desafío complejo: contener el aire que entra desde el exterior en un parque público, donde la ley neoyorquina ampara el consumo libre. El epicentro de las quejas ha sido históricamente la Pista 17 (Court 17). Por su diseño estilo foso sumergido y su extrema cercanía a los límites del parque, los jugadores la han bautizado como la pista del hachís. El US Open se desmadra.