Las mentiras de Laporta con el baloncesto machacan al Barcelona: tercer año seguido en blanco
El Barça agotó este miércoles sus opciones de romper una sequía que ya cumple tres temporadas
Los culés no ganan ningún título desde la ACB conseguida en 2023 al vencer al Real Madrid en la final
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Las mentiras de Joan Laporta con la sección de baloncesto machacan año tras año a un Barcelona que este miércoles ha cerrado su tercera temporada seguida en blanco, algo que no ocurría desde 1997. Un pobre registro que refleja la situación que vive el equipo azulgrana desde que ganó su último título en 2023: tres entrenadores distintos y ningún éxito desde la Liga Endesa que levantó en el Palacio en las narices del Real Madrid.
Aquella conquista aún fue con Jasikevicius en el banquillo y con Mirotic como referente en la cancha, a quienes recordó al hasta ahora capitán, Satoransky, en su despedida del Barça después de seis temporadas. «Pensaba que estarían más y que íbamos a tener proyecto para muchos años. Y eso no se ha cumplido. Con la salida de Saras, ha cambiado mucho. Hemos dejado irse a los mejores», sentenció el checo.
Una espina clavada desde hace tres años y un ataque teledirigido a Laporta y la directiva de la sección de baloncesto culé, los principales culpables de la debacle del equipo que ha pasado por Roger Grimau, Joan Peñarroya y Xavi Pascual desde la marcha del lituano. Satoransky retrató al presidente del club tras su última actuación, sabiendo que sus palabras ya no tendrán ninguna consecuencia.
Lo preocupante para el Palau Blaugrana es que posiblemente tampoco las haya a nivel deportivo en cuanto a inversión. Pascual llegó firmando hasta 2028 bajo la promesa de que no sólo se encontraría con un plan ambicioso de cara al futuro, sino que esta misma temporada desde arriba ya reforzarían una plantilla que ha llegado completamente agotada al último tramo.
Pascual se va por culpa de Laporta
Las promesas de Laporta se convirtieron en mentiras. Nunca cumplió ninguna de sus peticiones, ni siquiera la de fichar un pívot de garantías para dosificar a un Jan Vesely que se retira tras esta temporada. Pascual fue listo: aceptó la oferta de Dubái renunciando por segunda vez al equipo que ha marcado su carrera en los banquillos.
Que el Barça se plantase en la final ya fue una especie de milagro. Tras la fase regular, parecía cantado que, si eliminaba a un fuerte UCAM Murcia, se cruzaría con el Real Madrid en semifinales, pero los de Sergio Scariolo cayeron contra todo pronóstico ante un Tenerife que no fue rival para los culés. Así, se metieron contra todo pronóstico en una final que se les ha hecho bola.
Un verano crítico por delante
El Barcelona ganó en la prórroga en el primer partido en el Roig Arena, fue arrasado en el segundo en Valencia y sólo volvió a pelear durante un tramo de la segunda parte del tercero en el Palau. En el cuarto y último, aplastado en su casa por el campeón, un equipo que ha cambiado las tornas del baloncesto español y que ya es más que Barça y Real Madrid, en estos momentos.
Tres años, cero títulos. Esa es la máxima con la que el Barcelona deberá afrontar un verano ajetreado en el que habrá muchas salidas y en el que tiene que dar un plus a la hora de fichar para no deambular otra campaña más por la media tabla de la Euroliga (no llegó ni al play off) y sufrir por tener factor cancha en la ACB, algo que no logró.