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Tiene prohibido influir en el proyecto

Ceferin se salta a la justicia española para presionar a la Superliga

Aleksander Ceferin ha vuelto a demostrar que le importan bastante poco, tirando a nada, las resoluciones de la justicia española. La Juventus acaba de anunciar su intención de abandonar el proyecto de la Superliga y lo ha hecho vencida por las fuertes presiones recibidas por parte del presidente de la UEFA.

Sin embargo, Ceferin tiene prohibido realizar cualquier tipo de maniobra que pueda perjudicar el desarrollo de la Superliga, tal y como dictaminó la Audiencia Provincial de Madrid. De hecho, ni siquiera puede realizar declaraciones públicas sobre el caso mientras siga pendiente de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), cuyo pronunciamiento no se producirá antes del mes de julio.

El pasado mes de enero, la justicia española volvió a instaurar medidas cautelares para proteger a la Euroliga de las injerencias de la UEFA, decidida a frenar el nuevo proyecto con toda su artillería. Concretamente, la Audiencia Provincial de Madrid mandó «ordenar a FIFA y UEFA que, durante la tramitación del procedimiento principal se abstengan de adoptar cualquier medida o acción», pero también de «emitir cualquier declaración o comunicado, que impida o dificulte, de forma directa o indirecta, la puesta en marcha y desarrollo de la Superliga europea de fútbol y la participación de clubes y jugadores en ella».

La justicia española trasladó esa resolución a las justicia suiza, que a su vez lo notificó a la UEFA, ya que la sede del organismo está en la localidad suiza de Nyon. Desde ese momento, Ceferin rebajó su agresividad contra la Superliga en público, e incluso dejó de anunciar expedientes sancionadores a los clubes impulsores del proyecto, consciente de que la infracción de la medidas cautelares podía conducir a la apertura de un procedimiento penal. Palabras mayores.

Acoso y derribo

Sin embargo, el presidente de la UEFA no se ha cortado a la hora de seguir presionando en privado, como ha quedado de manifiesto con el paso a un lado de la Juventus, sometida a «presiones y amenazas» e incluso a «comportamiento abusivos» por parte de Ceferin y sus secuaces para que el club italiano deje solos a Real Madrid y Barcelona, según han confirmado fuentes cercanas a la Superliga.

Con todo, el Inter de Milán es el único de los doce impulsores de la Superliga que ha renunciado formalmente al proyecto, mientras que los otro nueve clubes que han anunciado públicamente su intención de echarse atrás no lo han hecho de verdad, bajo amenaza de indemnizaciones millonarias. A pesar de que el caso está parado a la espera del decisivo pronunciamiento del TJUE, Ceferin no ceja en su labor amenazante, y prohibida, entre bastidores.