Deportes
JUEGOS OLÍMPICOS RÍO 2016

Un canastón en el último segundo de Anna Cruz mete a España en semifinales (64-62)

  • Nacho Atanes
  • Redactor de deportes y canterano de OKDIARIO. Desde 2016 cubriendo la información de tenis. También baloncesto, fútbol, ciclismo y otros contenidos.

España luchará por las medallas en los Juegos Olímpicos de Río. El combinado nacional logró el pase a semifinales después de derrotar a Turquía por 64-62 en un partido que se decidió con una inverosímil canasta de Anna Cruz sobre la bocina. Serbia, que derrotó a Australia, espera en la penúltima ronda de competición.

El inicio determinó el que iba a ser el guión a seguir en el partido. Cada canasta costaba toneladas de sudor, sobre todo para las españolas, que mostraron su versión más atascada en el aro rival, algo que se tradujo en la desventaja a final de cuarto frente a una sólida Turquía (12-17).

La reacción no tardó en aparecer, tras unos primeros ataques sin anotar,  y a los cuatro minutos del segundo cuarto las pupilas de Lucas Mondelo le dieron la vuelta al marcador, sujetas en el gran trabajo de Silvia Domínguez. España tomó el mando y con ello recobró la confianza, aunque Turquía, con un juego basado eminentemente en su juego interior, seguía plantando batalla y ni mucho menos se desconectaba del partido.

El segundo tiempo devolvió la peor versión de España que, con el paso de los minutos y al ver la fortaleza turca, comenzó a quedarse sin ideas y ver como el combinado otomano daba la vuelta al marcado, a pesar del trabajo de Laura Nicholls y Astou Ndour bajo los aros, que no encontraba ayuda en sus compañeras exteriores.

La situación era límite y España no podía cometer más errores. Una canasta de Ndour ponía a la selección a solo tres puntos, pero los errores defensivos volvían a alejar a Turquía, que además se aprovechaban de varias decisiones rigurosas de los árbitros, que estaban desquiciando al combinado nacional. Fue entonces, en el instante en el que España estaba necesitada de sus cracks, cuando Anna Cruz hizo acto de presencia en el partido para acercar a España en el luminoso. Con la ayuda de Nicholls, incombustible bajo los aros, lograron voltear el partido y dar una mínima ventaja a España a falta de 30 segundos.

Turquía falló en su intento de empatar, pero una pérdida de Alba Torrens, que también había colaborado en la remontada, dio una nueva opción a las otomanas que Sanders, la mejor jugadora del partido, no desaprovechó. Sin tiempos muertos ni casi segundos en el marcador, las jugadoras españolas pusieron el balón en juego y Cruz, con todo el equipo a la espalda, logró llegar al aro después de tres segundos para levantarse y hacer triunfar a España cuando la bocina se encendía de color rojo, rojo español, señalando el épico pase a semifinales de un grupo que quiere una medalla para su país.