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El Atlético se pierde en La Catredal

Nico Williams, Robert Sánchez y Sancet fueron los goleadores del Atlético

Julián Álvarez entró en la segunda parte, pero no evitó la primera derrota de la temporada del Atlético

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El Atlético llegó como invicto a La Catedral y acabó perdiéndose en la primera derrota de la temporada. Ni el pinchazo del Real Madrid sirvió para que los de Simeone encontrasen la motivación y fórmula necesaria para escalar en la clasificación. Lejos de dar un golpe arriba, los rojiblancos acabaron llevándose un zarpazo de realidad de un Athletic que les superó en apenas 2 minutos.

El precedente era positivo. Los colchoneros venían de golear al Sevilla y llegaban a San Mamés con la moral por las nubes, con una delantera que no echaba de menos a Julián Álvarez. El guion era tan bueno que Simeone no hacía ningún cambio al respecto con la dupla de Kang-in Lee y Baena como la principal baza de artillería.

La realidad es que el choque empezaba muy de cara a favor del Atlético contra un Athletic que optó por la presión alta, algo que ha instalado Terzic en el vestuario vasco. Y a los tres minutos, el surcoreano rozó el primer gol después de una finta que dejó a Yuri clavado y a punto estuvo de ser gol si no se hubiese topado con la madera. Pero el partido iba a ser más abierto de lo que esperaban los del Cholo.

Sancet respondió con un zurdazo para dar el aviso del Athletic, que estuvo más agresivo en los primeros 45 minutos y dominó los tiempos. Pero el Atlético llevaba la batuta de las ocasiones con un misil de Baena que Unai Simón detuvo. La dupla del ataque rojiblanco funcionaba mientras Julián observaba con la mirada perdida el partido, cerquita de Koke y de Simeone, que sufrían por cada bala que gastaban.

Los dos minutos negros del Atlético

Pero, justo cuando el Atlético era dueño y señor del partido, llegaron los despistes…y los zarpazos. Ni el precedente palo de Barrios detuvo los dos minutos negros de los rojiblancos que iban a ocurrir después del descanso. Casi sin apretarse los cordones en las botas, el Athletic no perdonó en la primera ocasión clara que tuvo con la marca de los hermanos Williams.

Un remate de Iñaki quedó muerto en el área pequeña y al balón muerto fue Nico de cabeza para rematar a bocajarro para superar a Oblak. 1-0 después de domar el partido. Pero sin apenas margen de tiempo, el Athletic aprovechó las dudas del Atlético para volver a morder. Ni dos minutos habían pasado y Robert Navarro dejó sentado a Grimaldo para dejar un zurdazo pegado al palo imposible para el esloveno. 2-0 en apenas un suspiro.

Eso obligó a Simeone a revolucionar el banquillo y tener que recurrir a la resurrección de Julián Álvarez. Hasta cuatro campos en la misma ventana usó para meter pesos pesados como Cuti, Arnau y Koke, sacrificando a Kang-in, Lookman y Giuliano. Todo patas arriba mientras en la esquina del estadio se escuchaban los pitos para el argentino.

Pero el Atlético no encontró la claridad necesaria en los metros finales con el cambio de fórmula. El Athletic respondió metiendo más madera en el mediocampo y Julián tuvo la opción de recortar con un disparo que Unai le adivinó metiéndole una buena mano abajo. Pero a la desesperada, los del Cholo recibieron el tercero de la mano de Sancet después de una pérdida de Cardoso que dejó un balón franco para que el Athletic desatase la fiesta en San Mamés.

El Atlético de Simeone llegaba invicto después de sumar siete puntos en las tres primeras jornadas, pero se encontró con un Athletic mucho más contundente en los momentos decisivos que le dio una dosis de realidad. La Catedral volvió a dictar sentencia y dejó perdido a un Atlético que se lleva el primer jarro de agua fría de la temporada.