Se veía en todos los hogares españoles en los años 60: hoy casi nadie las compra en los supermercados
Hay muchos refrescos que fueron famosos hace décadas y han caído en el olvido, aunque todavía se comercializan. Y hay bebidas que siguen de moda, pero lo que ha cambiado es el recipiente. El caso más claro es el de la leche y las diferencias que tiene su consumo hoy en día en los supermercados respecto a los 60.
Durante muchísimos años en los hogares españoles, lo habitual era comprar la leche embotellada en cristal. De hecho, lo normal era devolver el recipiente lo que, casi sin saberlo, ayudaba a la economía circular y al reciclaje.
No obstante, a partir de 1973 el cristal empezó a ser sustituido por envases de plástico y bricks. El motivo fue económico y transformó la industria. Lo curioso es que algunos quieren que vuelva a generalizarse el método que se usaba en los 60, antes de los supermercados.
Por qué lo habitual en los hogares españoles de los 60 era la leche en botella de cristal
En los años 50, 60 e incluso 70, la leche se distribuía mayoritariamente en botellas de vidrio reutilizables. Este sistema era sencillo: el consumidor compraba el producto y devolvía el envase vacío para que fuera limpiado y reutilizado.
Este modelo no era exclusivo de España. Desde finales del siglo XIX, las botellas de vidrio se habían consolidado como el estándar para transportar leche tras diversas mejoras técnicas en su diseño.
Eso sí, el auge llegó a inicios del siglo XX. Con el paso del tiempo, se convirtieron en un elemento cotidiano en Europa, especialmente a partir de los años 20.
En nuestro país, la escena era muy común, daba igual en qué parte de España estuvieras. El lechero repartía las botellas a domicilio y recogía las vacías. Además de práctico, este sistema generaba menos residuos, ya que los envases no se desechaban tras un solo uso.
Por qué el plástico sustituyó a las botellas de cristal en los supermercados españoles
La desaparición progresiva de las botellas de cristal se aceleró en los años 70. El punto de inflexión fue la llegada de nuevos materiales, especialmente el plástico PET.
En 1973 patentaron este material resistente, capaz de contener líquidos incluso bajo presión, lo que revolucionó la industria del envasado. A partir de ese momento, el plástico se impuso rápidamente por varias razones:
- Era más ligero y barato de producir.
- Reducía costes de transporte.
- Eliminaba la necesidad de devolución.
- Facilitaba la producción masiva.
Paralelamente, aparecieron los bricks, que terminaron de consolidar el abandono del vidrio en el consumo cotidiano. El resultado fue un cambio radical; pasamos de un modelo circular basado en la reutilización a otro que se fundamentaba en el usar y tirar.
¿Las botellas de cristal para la leche de los 60 son mejores que los bricks actuales?
Existen muchas iniciativas para aumentar el reciclaje entre la población. En pleno debate sobre la sostenibilidad muchos consumidores consideran que volver al envasado de los 60, con cristal, sería más eficiente.
Sin embargo, la respuesta no es tan sencilla. Es cierto que las botellas de cristal para la leche reducían significativamente los residuos, permitían múltiples usos del mismo envase y evitaban parte de la contaminación por plásticos.
Por ejemplo, suele omitirse que el vidrio es más pesado, lo que aumenta el coste energético en el transporte, y requiere una logística mucho más compleja para la recogida y limpieza.