Si crees que son igual, te lo aclaramos: las diferencias entre callos y ampollas
La maestría del kobido: conoce cómo es el masaje que te llevará al camino de la belleza
¿Piel apagada? Los gestos para recuperar la piel tras los excesos navideños
Fortalece y nutre tus pies con estos efectivos ejercicios
Las causas de la aparición de molestias o dolores en los pies son múltiples, y van desde golpes hasta el inevitable transcurso del tiempo. Pero para saber qué es lo que ha provocado esa incomodidad, primero tienes que establecer cuál es el síntoma principal de la misma. Muchas personas tienden a confundirlos, y por eso es importante repasar las diferencias entre callos y ampollas.
Es necesario porque ambas afecciones poseen algunas características en común que explican la confusión. Poder distinguir estas dos patologías para identificarlas e iniciar el correspondiente tratamiento cuanto antes es algo indispensable.
Cómo saber las diferencias entre callos y ampollas
¿Qué son las ampollas y cuáles son sus síntomas?
Son acumulaciones de líquido, generalmente transparente, que se forman como consecuencia de un roce repetido de la piel. Casi siempre se trata de un roce con el calzado, pero tampoco se puede descartar el roce entre dos o más dedos, con iguales resultados.
Pasadas las horas, la piel que está en contacto con otro elemento se irrita, y la ampolla es una protección natural para que se recupere. Éstas se forman en la capa más superficial, la epidermis, y son comunes cuando estrenamos zapatos o zapatillas nuevas, al estar «moldeándolas» en los primeros ratos de uso. Normalmente salen en el talón, en el arco plantar o entre los dedos.
¿Qué son los callos y sus síntomas?
Aunque hay diversos tipos de callos, la mayoría son zonas endurecidas y engrosadas de la piel que se dan por la fricción constante. Específicamente son los callos duros los que suelen confundirse con las ampollas al estar en los mismos lugares que aquellas.
Son callos bien definidos, que tienen un formato circular y un color hacia lo amarillento, y que también aparecen por los roces permanentes.
Hay algunas claves para poder autodiagnosticar de forma rápida, si bien te recomendamos consultar a un profesional de la salud.
La primera es que las ampollas producen dolor en todos los casos, por lo que si no sientes ninguna molestia entonces tienes un callo. Mientras tanto, las ampollas contienen líquido y por eso podemos presionarlas y hundirlas, algo imposible al intentarlo en los callos.
Si no estás del todo seguro, puedes probar pinchando la supuesta ampolla con una aguja previamente esterilizada con agua oxigenada. Cuando expulse líquido, el siguiente paso será secarla y pasar un desinfectante antes de cubrirla con un apósito apropiado para ello.
Temas:
- pies
Lo último en Curiosidades
-
María Montessori para evaluar al maestro: «La mayor señal del éxito de un profesor es poder decir: Ahora los niños trabajan como si yo no existiera»
-
Ni cada tres semanas ni cada mes, los dentistas coinciden: «El cepillo de dientes hay que cambiarlo cada tres meses»
-
La reflexión de Luis Rojas Marcos, psiquiatra: «La mujer española vive mucho porque habla mucho»
-
Aaron T. Beck, psiquiatra estadounidense y creador de la terapia cognitiva: «La forma en que interpretamos una situación determina cómo nos sentimos y cómo actuamos»
-
La reflexión de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura en 2010, sobre Madrid: «Es el mejor símbolo de la transformación de España»
Últimas noticias
-
Dónde ver el eclipse solar en Madrid hoy en vivo: estos son los 11 lugares donde se hará completamente de noche
-
Las zonas de España más peligrosas para ver el eclipse solar total: riesgo extremo para la retina
-
Eclipse solar total hoy en directo: a qué hora empieza, cuándo termina, cuánto dura, gafas homologadas, mapa y franja de totalidad, dónde verlo, app de visor y última hora en vivo
-
Los mejores puntos de la Comunidad Valenciana para ver el eclipse solar del miércoles 12 de agosto
-
Bombazo en la NBA: los Lakers vuelven a ser vendidos… ¡por 12.500 millones de dólares!