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Según la psicología, quienes dejan que su cabello se vuelva gris no son conformistas, sino que tienen menos necesidad de aprobación

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Muchas personas deciden teñirse el cabello cuando empiezan a aparecer las primeras canas, uno de los cambios naturales que suelen asociarse al envejecimiento. El pelo blanco o gris surge cuando las células encargadas de producir melanina, el pigmento que aporta color al cabello, disminuyen progresivamente su actividad. Sin embargo, las canas no dependen exclusivamente de la edad, ya que en su aparición también pueden influir la genética, determinados hábitos y distintos factores relacionados con el estilo de vida, entre ellos el estrés.

Por motivos principalmente estéticos, es habitual recurrir a los tintes para cubrirlas, aunque cada vez son más quienes optan por no hacerlo. Una elección que, además de responder a cuestiones estéticas, puede estar relacionada con la personalidad, la autoestima y la manera en que cada persona acepta y vive su propia imagen.

¿Por qué hay personas que dejan que su cabello se vuelva gris?

En una sociedad donde la apariencia física adquiere cada vez más relevancia, la psicología señala que quienes deciden mantener sus canas no tienen por qué ser personas conformistas. Al contrario, esta elección puede reflejar una autoestima más sólida y una menor necesidad de buscar la validación externa. Así, en muchos casos, dejar que el cabello se vuelva gris de forma natural se puede asociar con una personalidad segura, auténtica y fiel a sus propias decisiones, además de reflejar una mayor aceptación de los cambios que llegan con el paso de los años.

Según la psicóloga estadounidense Vivian Diller, autora del libro «Face It: What Women Really Feel as Their Looks Change»,dejar las canas al natural puede reflejar una mayor tolerancia ante las críticas sociales y una personalidad más auténtica. Es decir, se trataría de personas que no sienten la necesidad de agradar a los demás y que son capaces de encontrar atractivo en aquello que consideran natural y genuino, incluso cuando su apariencia se aleja de los cánones de belleza más habituales.

Por otro lado, los psicólogos apuntan a que quienes deciden no ocultar sus canas suelen mostrar una actitud de aceptación hacia su propia imagen. Para estas personas, el cabello gris o blanco forma parte de un proceso completamente natural. Del mismo modo que ocurre con otras partes del cuerpo, el pelo cambia con el paso de los años y modifica progresivamente su aspecto, algo que no es necesario esconder.

Rasgos psicológicos

Desde el punto de vista psicológico, decidir dejar de teñirse el cabello puede interpretarse, en determinados casos, como una señal de seguridad y aceptación personal. Quienes tienen una autoestima fuerte no dependen tanto de la aprobación externa y pueden sentirse menos condicionados por los cánones estéticos que marcan cómo deberían verse a determinadas edades. Además, diferentes investigaciones sobre la psicología del envejecimiento, entre ellas algunas desarrolladas en la Universidad de Yale, han analizado cómo una percepción positiva del paso de los años puede estar relacionada con un mayor bienestar tanto físico como psicológico.

¿Por qué aparecen?

La cantidad de melanina presente en el cabello es la que determina su color: cuanto mayor es su concentración, más oscuro será el pelo. Las canas aparecen cuando los folículos dejan de producir suficiente melanina o cuando esta disminuye progresivamente, un proceso relacionado principalmente con el envejecimiento, aunque también puede verse acelerado por distintos factores.

El dermatólogo David Saceda, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), explica que este proceso está relacionado con el denominado estrés oxidativo, que se produce por la acumulación de sustancias perjudiciales en el entorno celular. Determinados hábitos, como fumar, consumir alcohol, mantener una alimentación poco equilibrada o llevar una vida sedentaria, pueden favorecer este deterioro y contribuir a un envejecimiento prematuro.

Aunque existen numerosos factores que pueden influir en la aparición de las canas, la genética continúa siendo el principal elemento. Esto explica que algunas personas comiencen a tener el cabello blanco a edades relativamente tempranas. Si uno de los progenitores desarrolló canas alrededor de los 30 años, existe una mayor probabilidad de que sus hijos experimenten un proceso similar.